Actualizado 11/05/2022 14:32

Córdoba: disfrutar de un salmorejo entre flores y califas

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Calleja de las Flores en Córdoba con vistas a la Catedral- Mezquita - RAFAEL MADERO / EUROPA PRESS

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Córdoba es conocida como 'La Ciudad de las Tres Culturas' ya que en la antigua capital del Califato Omeya convivieron durante un largo periodo de tiempo cristianos, judíos y musulmanes, unas civilizaciones que dejaron un extraordinario valor patrimonial y cultural en la ciudad andaluza y que la han convertido en uno de los destinos favoritos de historiadores y viajeros de todo el mundo.

Patio Cordobés

Después de que en el año 169 a.C. el general romano Claudio Marcelo levantara un campamento militar en una colina cercana al río Guadalquivir, han sido muchas las culturas que han disfrutado y dejado su huella en esta ciudad milenaria y señorial.

Patio de Los Naranjos de Córdoba

La que fue considera una de las ciudades más importantes del Imperio Romano se comunicaba con él gracias al Puente Romano construido por el emperador Augusto a principios del siglo I d.C.

Puente Romano de Córdoba

Construido sobre el río Guadalquivir, sus extremos se encuentran flanqueados por otros dos monumentos: la Puerta del Puente y la Torre de la Calahorra. A la mitad del mismo se encuentra una escultura de piedra del Arcángel San Rafael, custodio de Córdoba, y desde él se obtienen unas excelentes vistas de la ciudad sobre todo al atardecer.

 arcángel San Rafael, Custodio de Córdoba, en el Puente Romano de Córdoba

La grandeza del Imperio romano también se puede intuir al ver el Templo Romano situado junto al Ayuntamiento. De grandes proporciones, se encontraba en lo alto de un imponente podio al que se accedía por una escalinata. En su fachada contaba con seis majestuosas columnas que, junto con sus capiteles corintios, hacen fácil imaginarse el esplendor de la 'Corduba' romana.

Templo Romano de Córdoba

Un esplendor que finalizó con la llegada de los visigodos y que se retomó en el año 756 cuando Córdoba se convirtió en la capital de Al-Ándalus, viviendo una importante transformación urbanística y cultural.

En esa época tuvo origen el Barrio de la Judería, uno de los más visitados por los turistas de todo el mundo que disfrutan con gusto de sus estrechas callejuelas en las que convivieron durante siglos varias civilizaciones.

Barrio Judío de Córdoba

Entre sus lugares más interesantes se encuentran la Sinagoga, de entrada gratuita y una de las tres únicas que se conservan en España de esa época, el Zoco Municipal, un interesante mercado de aspecto árabe con varios talleres artesanales, y la Casa Andalusí, una vivienda de Al-Ándalus del siglo XII.

Sinagoga de Córdoba

Visitar la judería es viajar al pasado y descubrir la esencia medieval de la ciudad a través de sus edificios encalados decorados con flores y macetas de colores entre las que destacan la Calleja de las Flores. Desde uno de sus extremos se pueden contemplar la torre del campanario del que es considerado uno de los mejores monumentos de España: la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Calleja de las Flores de Córdoba

CATEDRAL-MEZQUITA, EL ALMA DE LA CIUDAD.

Y es que el alma de la ciudad de Córdoba es sin lugar a dudas la Catedral-Mezquita aquella que con su imponencia, curiosamente no mira hacia la Meca, mira a Damasco, un capricho de su inspirador Abd al-Rahmán I, quien sentía profunda admiración por la capital siria.

Catedral-Mézquita de Córdoba

Declarada Patrimonio de la Humanidad, es un ventana abierta a la historia del arte y a la arquitectura y uno de los más valiosos legados del Al-Andalus. Un edificio vivo en el que se integran, visiblemente, las capas históricas pertenecientes a diferentes culturas y civilizaciones.

Interior de la Catedral- Mezquita de Córdoba

Su construcción empezó en el 786 y después de varias ampliaciones durante el Califato se convirtió en la segunda mezquita más grande del mundo, solo por detrás de La Meca, hasta que en 1238, tras la Reconquista cristiana, se consagró como catedral.

Imagen de la Catedral-Mezquita de Córdoba

En su interior se puede disfrutar de la fusión armónica de diferentes estilos omeyas y cristianos, en lugares como en la sala de oración, que enamora por su bosque de columnas y arcos de herradura bicolores, que son perfectos para hacerte una fotografía inolvidable.

Interior Catedral-Mezquita de Córdoba

Lo mejor es reservar una visita guiada para evitar las colas y comprar las entradas con antelación. Y a la salida, tal y como manda la tradición, una tapita de tortilla en el Bar Santos junto al muro de la catedral, como se viene haciendo desde 1966. Y si es acompañado de un salmorejo fresquito mejor que mejor.

ALCÁZAR, LUGAR DE CONQUISTA Y RECONQUISTA.

Los cristianos también dejaron su impronta en la ciudad y buena muestra de ello es el magnífico Alcázar cordobés. Construido en 1328 en estilo mudéjar, este edificio de carácter militar y Patrimonio de la Humanidad, fue residencia de los Reyes Católicos durante la reconquista del Reino de Granada y en él tuvo lugar la reunión con Cristóbal Colón para financiar su viaje a las Indias.

Alcázar de los Reyes Católicos en Córdoba

Cuenta con preciosos interiores con patios y jardines en el que sobresalen el Salón de los Mosaicos, el Patio Morisco, los Baños Reales Mudéjares y los Jardines del Alcázar, en los que perderte entre fuentes, lagos y árboles.

Alcazar de Córdoba

Otro de los lugares más fotografiados de Córdoba es el Palacio de Viana, un recorrido histórico y sensorial por cinco siglos de historia declarado Bien de Interés Cultural. Abierto como monumento al público hace más de 40 años, aglutina en un solo lugar la mayor concentración de patios de la ciudad y una casa-palacio llena de obras de arte, patrimonio e historia.

Palacio de Viana de Córdoba

Pero Córdoba se extiende fuera de la ciudad. El octavo emir de Córdoba, Abderramán III, trasladó el gobierno y la corte a la ciudad de Medina Azahara a 8 kilómetros de Córdoba, desde donde gestionó el funcionamiento del califato.

Medina Azahara en Córdoba

El mayor yacimiento arqueológico de España es considerado uno de los complejos monumentales más originales de la arquitectura andalusí y del arte islámico. La denominada "ciudad brillante" está distribuida en tres terrazas con numerosas viviendas estanques y jardines que mostraban el esplendor del califa.

Medina Azahara de Córdoba

Y tras un paseo por ruinas nada mejor que un descanso el sol en una de las terrazas más concurridas de la ciudad: la Plaza de la Corredera, la única plaza mayor rectangular de Andalucía. Debe su nombre por las corridas de toros que se organizaban en ella, y también fue utilizada para realizar ejecuciones durante la Inquisición bajo sus pórticos arqueados.

Plaza de la Corredera de Córdoba

Y otro de los lugares más transitados de Córdoba es la Plaza de los Capuchinos, famosa por albergar el Cristo de los Faroles, uno de los monumentos más venerados de Córdoba y hasta con leyenda popular incluida. Su famoso alumbrado, que simboliza cada una de las ocho provincias de Andalucía, y la reja que acompaña al Cristo aseguran que los fieles que recen allí un credo tendrán 360 días de indulgencia, ni uno más ni uno menos.

Cristo de los Faroles en Córdoba

COCINA DE FUSIÓN Y MESTIZAJE.

El mestizaje potente de las tres culturas que convivieron en Córdoba durante siglos se transmite también en su cocina de fusión. Sobre una base de productos de primer nivel como el jamón del Valle de Los Pedroches, o el aceite de sus olivares, del que es segundo productor mundial tras Jaén, se construyen platos tan exquisitos como los flamenquines, el cochifrito o el rabo de toro sin olvidar el famoso salmorejo que incluso tiene su receta escrita en azulejos en una calleja de la ciudad que le da nombre.

Salmorejo Cordobés

Cientos de tabernas que mezclan lo añejo y lo moderno invitan a probar por unos precios asequibles todos estos platos que maridan de maravilla con un Pedro Ximénez, un vino oloroso, o el famoso 'Fiti-Fiti' hecho con mitad Pedro Ximénez y mitad blanco fino.

Gastronomía Cordobesa

Y no podríamos olvidarnos de los famosos patios cordobeses, que en primavera se llenan de flores de todos los colores, contrastando con el blanco de sus paredes. Las casa-patio son punto de encuentro para viajeros de todo el mundo que quieren admirar sin prisas las azucenas, las buganvillas o los jazmines en todo su esplendor.

Patios de Córdoba 2022

El mejor momento para visitar estos oasis de paz es durante la primera quincena de mayo, cuando se celebra la Fiesta de los Patios de Córdoba, declarada Patrimonio de la Humanidad, en la que se abren más de 60 patios, para que los turistas puedan disfrutar de esta maravilla, algunos gratuitos y otros de pago.

Patio Cordobés de flores

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