Dónde comer los platos de cuchara que más apetecen en Madrid cuando llega el frío

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Actualizado: lunes, 12 enero 2026 12:26

   MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

    Cuando el frío aprieta en Madrid como en estos días, no hay mejor refugio que un buen plato de cuchara: reconfortante, sabroso y lleno de tradición. Desde un cocido madrileño servido con mimo hasta unas lentejas melosas, pasando por callos intensos y sopas que abrazan, la capital se convierte en un templo del 'comfort food' castizo. Aquí os dejamos algunas ideas de platos elaborados a fuego lento, de pan y servilleta, perfectos para entrar en calor en estos primeros días del nuevo año.

   Platos de cuchara con sabor asturiano es lo que propone para estos días el Grupo Asgaya como la fabada con compango de Pola de Allande o las verdinas con almejas, langostinos y pixín, que se pueden degustar en Asgaya Restaurante, su buque insignia, donde se combina el respeto absoluto por la tradición y la mejor materia prima del mercado con una técnica depurada y un servicio impecable. Una propuesta de cuchara que se amplía con los callos a la asturiana o el arroz caldoso con pitu de caleya, todos ellos elaborados con caldos naturales, paciencia y mimo.

   Los amantes del cocido madrileño tienen una cita en Malacatín. A fuego lento y sin prisa, así preparan desde hace más de 100 años el cocido en el local, donde los clientes pueden disfrutar sin prisa de uno de los platos más emblemáticos de Madrid y donde no falta su sopa de fideos, sus garbanzos, su piparra al vinagre, repollo, patata cocida, la pringada del tocino de veta, el chorizo de León o la morcilla asturiana, la gallina, morcillos de ternera y manitas de cerdo.

   En La Gran Tasca el protagonista de su cocina es su cocido. El plato castizo por excelencia se prepara con mimo en esta casa de comidas, ya que la sopa se elabora a lo largo de dos días, mientras que la sopera se deja en la mesa junto a una bandeja con los 15 ingredientes con los que lo elaboran: carnes, garbanzos de Fuentesaúco, verduras y hortalizas, gallina campera, chorizo ahumado casero y morcilla, que se acompaña de otro bocado muy especial, su pelota de carne picada mixta rebozada y cocida en el propio caldo.

   Con estos días fríos en Madrid, también todo un clásico que nunca pasa de moda en la capital como Botín, reconocido como el más antiguo del mundo, propone, además de sus sus reconocidos e icónicos corderos y cochinillos asados, platos elaborados a fuego lento como una sopa de ajo con huevo y jamón o un delicado caldo de ave casero, perfectos para este frío, junto a los callos a la madrileña, ideales para entrar en calor mientras se recorre el centro de la capital.

   Otra propuesta ideal para estos días invernales es la que ofrece La Guisandera de Piñera, que rinde un homenaje vivo a la cocina tradicional asturiana y a las mujeres que la mantuvieron encendida durante generaciones como son las guisanderas. Así, su carta ofrece platos que son herencia viva de las guisanderas, como su fabada, el plato tradicional de esta región que cuenta con más seguidores en todo el mundo, que aquí se elabora con productos llegados desde la tierra de la Guisandera, como son las fabas de la I.G.P. Faba Asturiana y el compango -el chorizo y la morcilla- desde Cangas del Narcea. Además, la propuesta se completa con otros platos de cuchara como son sus verdinas estofadas con marisco y los callos a la asturiana de Pedro Martino.

   Para paladares más sibaritas y exigentes, Palm Court, el espacio gastronómico de Mandarin Oriental Ritz, Madrid, propone de lunes a sábado una selección de guisos clásicos de la gastronomía española. Así, los lunes figuran las lentejas con carabinero, mientras que martes y jueves están reservados para el cocido madrileño, uno de los grandes símbolos de la cocina castiza. Otro guiño cañí son los callos de los miércoles, cocinados a fuego lento durante varias horas para lograr una textura melosa y un sabor profundo. Los viernes el protagonismo recae en las fabes con almejas y los sábados se ofrece gazpacho manchego, un guiso tradicional de la cocina de interior que completa esta propuesta invernal con carácter y personalidad.

   Degustar un rico cocido en un espacio único es la propuesta de La Biblioteca, el restaurante de Santo Mauro, a Luxury Collection Hotel, Madrid, que cuenta con su cocido madrileño en tres vuelcos, servido únicamente los martes y miércoles. El cocido se concibe como un ritual pausado, que comienza con un aperitivo de bienvenida con buñuelos de bacalao y encurtidos para seguir con una sopa de cocido limpia y concentrada, resultado de una cocción prolongada y cuidadosa y proseguir con los garbanzos pedrosillanos, que van acompañados de verdura, repollo y la tradicional pelota, elaborada de forma casera, respetando la memoria de los cocidos madrileños más clásicos. Las carnes completan la experiencia en un pase final de un cocido que se cierra con un flan de orujo de textura suave, acompañado de nata de lavanda, que aporta un matiz aromático y ligero tras la contundencia del cocido.

   Una propuesta perfecta para estos días es disfrutar de una feijoada, el plato nacional de Brasil, en Rubaiyat, que celebra 20 años con una reforma integral firmada por Alejandra Pombo. En su renovado espacio, donde la luz cobra una gran relevancia, la feijoada, que se disfruta cada sábado, se convierte en una buena excusa para ver los cambios y disfrutar con amigos y familia de los frijoles o judías pintas con arroz, así como una variedad de carnes de cerdo y embutidos servidos con contundencia y elegancia: chorizos, salchichas, solomillo, lomo adobado, chuletas, manitas, lengua y rabo, además de la imprescindible farofa, esa mezcla clásica a base de harina de mandioca, huevos, carne seca y perejil. Y todo bien maridado con una coctelería en la que la caipiriña sigue manteniendo su protagonismo.

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