MADRID, 13 Oct. (dpa / EUROPA PRESS) -
Un mensaje que se repite en redes sociales con el inicio del mal tiempo es el de que, en el caso de riada, los coches eléctricos corren más peligro que aquellos que tienen un motor de combustión interna. ¿Es esto cierto?
EL MENSAJE QUE ESTAMOS VERIFICANDO
Una riada es más peligrosa para un coche eléctrico que para los que tienen un motor de combustión interna.
CONCLUSIÓN
Es falso.
JUSTIFICACIÓN
En lo que concierne a conducir en una riada, un coche eléctrico no tiene ningún tipo de ventaja ni desventaja sobre uno con motor de combustión interna.
Si acaba sumergido, hay que tener en cuenta que tanto la batería como todos los contactos son resistentes al agua. Además, los puntos de carga se apagan automáticamente en una riada y tienen conexiones a tierra. Por su parte, los coches con motor de combustión interna tienen que aspirar aire (y no agua) para que arda el combustible. Asimismo, la gasolina o el diésel pueden salirse del vehículo y contaminar el medioambiente.
En otro orden de cosas, si el agua sube demasiado o entra en el coche, va a dar igual si uno está en un coche eléctrico o en uno de combustión interna: ninguno se va a poder conducir. De hecho, puede incluso acabar siendo arrastrado por la corriente (que es algo que puede suceder a todo tipo de vehículos, incluyendo todoterrenos, siempre y cuando su peso sea menor al empuje vertical que ejerza el agua).
Los expertos recomiendan chequear el tiempo y la ruta antes de hacer un viaje y no conducir por calles inundadas. La RACE aconseja que, si no hay suficiente agua como para que se inunde el coche o la corriente lo arrastre, uno permanezca dentro del vehículo y que en cualquier caso siempre trate de contactar con las fuerzas de seguridad. En el caso de que la corriente sea muy fuerte, uno tendría que salir del vehículo (por la ventanilla, si no es posible abrir la puerta). Si el caudal lleva mucha fuerza, habría que permanecer en el techo del coche. Si uno trata de nadar, nunca tendría que hacerlo a contracorriente: mejor dejarse llevar e irse acercando poco a poco a la orilla.
En el marco de las grandes catástrofes tienen ventaja los coches con motor de combustión interna, ya que en circunstancias de emergencia pueden repostar en movimiento. Los vehículos eléctricos se benefician de tener estaciones de carga repartidas de manera descentralizada. Todo sea dicho de paso: no hay nada que impida que algunos vehículos de emergencia sean eléctricos. En Berlín (Alemania) se está probando un coche de bomberos eléctrico.
FUENTES