Actualizado 02/12/2021 13:33 CET

No hay evidencia científica sobre la presencia de parásitos en las vacunas de la Covid-19

Archivo - Una persona mayor se vacuna contra la gripe en el centro de Salud Baviera, a 25 de octubre de 2021, en Madrid, (España). Los madrileños mayores de 70 años reciben hoy la vacuna de la gripe, que en esta ocasión se administrará de forma simultánea
Archivo - Una persona mayor se vacuna contra la gripe en el centro de Salud Baviera, a 25 de octubre de 2021, en Madrid, (España). Los madrileños mayores de 70 años reciben hoy la vacuna de la gripe, que en esta ocasión se administrará de forma simultánea - Marta Fernández Jara - Europa Press - Archivo

MADRID, 2 Dic. (Verificat/Europa Press)

Un vídeo emitido en Twitch menciona tres parásitos que, supuestamente, se han encontrado en envases que contenían las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca. ¿Es cierto?

EL MENSAJE QUE ESTAMOS VERIFICANDO

Se han encontrado tres parásitos (microfilaria, toxoplasma gondii y trypanosoma brucei) en las vacunas del coronavirus.

CONCLUSIÓN

Es falso, no hay evidencia de que se hayan encontrado parásitos en los viales.

JUSTIFICACIÓN

El vídeo no hace referencia a estudios que se hayan publicado que indiquen la presencia de este tipo de organismos en las vacunas, por lo que no es posible verificar estas aseveraciones acudiendo a la fuente de donde el narrador saca la información.

Ningún fabricante de las vacunas que actualmente se administran en España (Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen) indica que haya parásitos de ningún tipo en su lista de ingredientes. Ni microfilaria, ni toxoplasma gondii ni trypanosoma brucei están presentes en las vacunas.

Un parásito es, según la definición que dan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los EEUU, "un organismo que vive sobre un organismo huésped o en su interior y se alimenta a expensas del huésped". Es decir, que viven en otros organismos y las vacunas no pueden considerarse tal cosa.

Jorge Carrillo, vocal de la Sociedad Española de Inmunología, descarta que pueda haberse colado en las fórmulas un ingrediente que no figure en los prospectos: "Las vacunas llevan un estricto control de seguridad y de producción para evitar cualquier tipo de contaminación. Las vacunas no pueden llevar ningún tipo de parásito. Es imposible. Ni por error".

En el caso de la microfilaria (una filaria en su etapa temprana de vida), son pequeños parásitos nematodos de la familia Filarioidea que causan infecciones tropicales diversas, las filariasis. Se transmiten a través de la picadura de insectos, y aunque las filariasis suelen diagnosticarse más en áreas tropicales, en los últimos años también se han diagnosticado casos en España (fundamentalmente en personas inmigrantes y, más raramente, en viajeros), según este estudio.

Trypanosoma brucei es un parásito que se encuentra principalmente en la sangre y causa la enfermedad del sueño, y se transmite a través de moscas tsé tsé infectadas, según indica la OMS. La del sueño es una enfermedad endémica en 36 países del África subsahariana, "en los que hay moscas tsé tsé que transmiten la enfermedad", señala el organismo.

En cuanto a Toxoplasma Gondii, es un parásito que causa la toxoplasmosis, una infección que, tal y como muestra en un artículo la Clínica Universidad de Navarra, afecta a seres humanos en todo el mundo, así como a muchas especies de animales y de aves. Sin embargo, estos son todos hospedadores intermedios (el parásito se desarrolla pero sin llegar a la madurez sexual) y es el gato el hospedador definitivo del parásito y donde el parásito alcanza la madurez. El contagio se produce habitualmente tras comer carne infectada con este parásito, así como al entrar en contacto con gatos que lo portan en las heces, o mediante la transmisión de madre a hijo durante el embarazo.

Tanto la fabricación de vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna) como de vector viral (AstraZeneca y Janssen) se llevan a cabo in vitro (se hace todo fuera de un organismo vivo), sin contar con elementos in vivo (no han usado ningún organismo vivo en su fabricación). "No puede haber ningún patógeno, tanto en el caso de las vacunas de ARNm, como en aquellas que contienen vectores adenovirales, como Janssen o AstraZeneca", señala Carrilo.

Que una vacuna contenga un elemento vivo que cause daño en el paciente solo es posible si hablamos de aquellas que contienen virus atenuados, que se fabrican quitando fuerza (lo que los científicos llaman atenuar) al patógeno que queremos combatir, para que al ser inoculado la persona curse una infección muy leve y se pueda montar una buena respuesta inmunitaria: "Lo que ha pasado en alguna ocasión es que este proceso de atenuación no ha sido correcto del todo y has tenido alguna vacuna que ha dado reacción en este sentido", reconoce Carrillo. "Pero esto es algo que ha pasado hace muchos años; ahora los procedimientos que hay son mucho más seguros y esto no pasa", concluye.

Por otro lado, hay que recordar que ninguna de las vacunas contra la Covid-19 están fabricadas a partir de virus atenuados. El asunto de los parásitos en las vacunas no es nuevo. Otras agencias de verificación ya se ha desmontado estas afirmaciones sin base científica.

FUENTES

- Verificat
- Prospecto de la vacuna de Pfizer
- Prospecto de la vacuna de Moderna
- Prospecto de la vacuna de AstraZeneca
- Prospecto de la vacuna de Janssen
- Los parásitos, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades
- Control de seguridad de las vacunas, según la OMS
- Infección de filariasis
- La tripanosomiasis africana (enfermedad del sueño)
- Toxoplasma Gondii, según la Clínica Universidad de Navarra
- Vacunas de virus atenuados, según Verificat

Esta verificación se publicó originalmente en Verificat. Si os llegan mensajes que os parecen dudosos, podéis reenviárnoslos al 666 908 353 y el equipo de Verificat lo verificará.

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