MADRID, 27 Jul. (dpa/Europa Press) -
No, no es cierto que la vacuna contra el coronavirus provoque casos de magnetismo, como afirma un bulo ampliamente extendido por algunas redes sociales.
JUSTIFICACIÓN
Los imanes se pueden adherir sólo a objetos compuestos de ciertos metales. No todos los metales son magnéticos: ni el aluminio ni el oro lo son, por ejemplo.
Las vacunas contra el COVID-19 autorizadas en la Unión Europea (UE) no contienen ningún metal. Por lo tanto, no tienen ningún poder magnético.
Además, la aguja de la inyección es muy fina. Incluso si con ella se inyectara una partícula metálica, su superficie sería demasiado pequeña como para que se adhiriese un imán.
¿De dónde sale entonces las imágenes de personas con cucharas y tenedores adheridos al cuerpo? Hay objetos que pueden mantenerse pegados a la piel gracias a su fuerza de fricción. Es eso lo que pasa, por ejemplo, con el truco con la cuchara, que se queda pegada a la nariz o a otras partes del cuerpo.
FUENTES
Magnetismus (http://dpaq.de/24Tim)
BBC-Faktencheck (del inglés) (http://dpaq.de/hGA63)