Le Clézio: "La literatura no es un oficio, es más bien una vocación, una especie de sueño"

Jean-Marie Gustave Le Clézio
EUROPA PRESS
Actualizado 29/09/2014 18:23:57 CET

Le agrada la poesía del 'rap' que expresa "algo cotidiano y a la vez una dimensión del ser humano con necesidad de rebelión"

CÓRDOBA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2008, considera que "la literatura no es un oficio, es más bien una vocación, una especie de sueño" en un mundo, en el que la poesía "bebe menos ahora en la vida cotidiana que antes", quizás "porque la vida moderna es demasiado rápida y poesía significa reflexión y libertad de espíritu".

Así lo ha manifestado el autor este lunes en declaraciones a los periodistas en el Palacio de Orive de Córdoba, donde esta tarde protagoniza una conversación con el periodista Jesús Ruiz Mantilla, en el marco de la undécima edición del Festival Internacional de Poesía de Córdoba 'Cosmopoética'.

Todo un evento que para él supone "un buen motivo" con el fin de regresar a la capital que le atrae y que también visitó hace 25 años, en este caso para "encontrar a poetas y astrofísicos", ha comentado irónicamente sobre esta cita de la que desde el principio le interesó "el término" 'Cosmopoética' y que al ver su logo --el hombre con el paraguas-- identificó con los poetas cosmopolitas, de todo el mundo.

Así, el escritor francés, quien aconseja a los autores noveles "alimentarse con poesía para producir poesías", destaca que "la poesía no es presente, más bien mezcla de pasado y futuro", puesto que "el presente es difícil de alcanzar, es la región más difícil de entender", opina Le Clézio, quien apunta que "la poesía tiene más relaciones con la vida interior que la novela", hasta el punto de considerar que "la novela sería un arte menor que la poesía".

Además, el Nobel de Literatura defiende que "la poesía tiene un papel importante en el mundo moderno", donde, añade, "ajena a los acontecimientos cotidianos es más bien como una especie de eco lejano de los eventos de la política y la sociedad".

Al respecto, indica que hay una forma de poesía que le agrada "bastante", como es "la de los jóvenes en los suburbios, del 'rap', la poesía violenta que trata de expresar una rebelión contra el orden social y político, algo cotidiano y a la vez una dimensión universal del ser humano con la necesidad de rebelión".

INFLUENCIAS Y PROYECTOS

Por otra parte, el escritor francés confiesa que le gusta "mucho" la poesía de Francisco de Quevedo, por ser "muy actual", al tiempo que alude a la actitud de nómada como Arthur Rimbaud, que "fue un viajero en poesía antes de viajar físicamente", de tal forma que su vida es "un modelo de la poesía", subraya el autor, quien apoya la "necesidad absoluta de escuchar a otras voces del mundo" a la hora de escribir.

En este sentido, señala que "el mundo árabe es muy interesante para la poesía", y a tal efecto indica que le atrae "mucho" la población de Río de Oro, en Marruecos, y su vinculación con la poesía. Así, destaca que una de sus metas es publicar en Marruecos una colección sobre la poesía oral de la provincia de Río de Oro, que fue traducida al castellano por militares españoles que estuvieron en la zona.

En relación al idioma para escribir y leer, el autor cree que dicha cuestión es "secundaria" y en este caso recuerda que cuando era niño los dos libros que le iniciaron en la literatura fueron 'El Lazarillo de Tormes' y 'Don Quijote de la Mancha', que leyó en francés "pensando que eran libros franceses", y se enteró "después que habían sido escritos por españoles", destaca.

Asimismo, resalta la incidencia en él de "la literatura criolla", que "utilizando el terreno de la literatura castellana hizo crecer una planta completamente diferente y nueva, también con elementos de las culturas indígenas de América", una mezcla que le "agradó mucho", al tiempo que subraya su gusto por el escritor mexicano Juan Rulfo.

Mientras, Le Clézio relata que él tiene "dos personalidades", por un lado mauriciano, de las islas Mauricio, "un país del tercer mundo", y por su educación y haber vivido la mayor parte en Europa pertenece a "una sociedad que ha explotado bastante el tercer mundo".

Ante ello, argumenta que entiende "bien el pasaje de uno a otro" mundo, porque cada vez que regresa a ver a su familia a Mauricio observa "las dificultades enormes de la población que lucha cada día para poder comer, no para un mejor tratamiento", de manera que "es una población bajo la amenaza de la crisis mundial", de ahí su "simpatía con las gentes de estos países donde las difcutades son verdaderas y cotidianas", defiende el Premio Nobel de Literatura en 2008.

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