OVIEDO 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Juventudes Socialistas de Asturias (JSA) dijo hoy que la próxima regulación del Gobierno a través de la futura Ley de Libertad Religiosa ha de incluir una regulación específica que evite la presencia de cualquier tipo de símbolo religioso en las aulas de las escuelas públicos. Los socialistas manifestaron su satisfacción por la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, en la que se afirma que la presencia de crucifijos en los colegios constituye "una violación del derecho de padres y madres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "una violación de la libertad religiosa del alumnado".
Los jóvenes socialistas, a través de una nota de prensa, dijeron que se trata simplemente de garantizar el "respeto" de la libertad religiosa de la ciudadanía, manteniendo la religión en "el sitio que le corresponde", el ámbito privado de cada ciudadano y, en todo caso, en la clase no obligatoria de la materia.
Según JSA, aunque la sentencia se refiere a la presencia de crucifijos en las aulas italianas, ha de constituir una llamada de atención a las Administraciones Públicas, que no pueden ni deben esperar a que se produzca una sentencia de similares características como consecuencia de un recurso realizado por un ciudadano.
Señalaron que la Constitución Española expresa "claramente" la aconfesionalidad del Estado, y son las Administraciones Públicas las que tienen que tomar la iniciativa de velar por el cumplimiento de este principio constitucional y actuar de modo que todo el alumnado pueda convivir "sin que se atente contra la libertad religiosa de ningún miembro de la comunidad educativa".
En este sentido, desde JSA recordó que los tribunales españoles se han pronunciado en este sentido en alguna ocasión, siempre después de largos procesos en los que los padres han reclamado la petición de retirada de símbolos religiosos de las aulas de sus hijos.
Para JSA, estos procesos, con todo lo que implica tener que acudir a los tribunales para reclamar una petición "tan obvia como legítima", hubieran podido ser evitados si existiera, como reclaman los jóvenes socialistas, una regulación de la libertad religiosa que garantice esos derechos, para lo cual la resolución del Tribunal de Estrasburgo supone un precedente "inmejorable".