El Govern aplaza la velocidad variable en los accesos de Barcelona por un anticiclón

Nueva velocidad en la C-31 y C-32
SCT
Actualizado 07/02/2011 5:11:15 CET

BARCELONA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Govern ha aplazado la aplicación al alza de la velocidad variable a partir de este lunes en los accesos a Barcelona por la llegada de un anticiclón, alegando que su implementación podría perjudicar la calidad medioambiental del aire en la zona metropolitana.

Así lo ha anunciado el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, por lo que los conductores no podrán superar aún el límite de los 80 km/h en la Autovía de Castelldefels, la C-31, y la Autopista del Garraf, la C-32, que con la nueva regulación pasarán a estar limitadas a 100 y 120 kilómetros por hora.

La decisión se ha tomado después de que el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) haya alertado de una situación anticiclónica intensa que se mantendrá hasta el miércoles y que, en caso de que se aplicara la medida, "podría perjudicar la calidad del aire en el área metropolitana".

Tras recordar que el informe del plan de corrección de los problemas de contaminación del aire ya contemplaba la flexibilización de la velocidad a la baja en estos casos, Recoder ha remitido la información al Servei Català de Trànsit (SCT).

Según un comunicado de Territorio y Sostenibilidad, el anticiclón provoca una situación de altas presiones, lo que eleva la capa de inversión térmica hasta casi 500 metros de altura y provoca una muy baja dispersión de las emisiones emitidas por los diferentes focos contaminantes.

Los vientos en el área metropolitana, además, son "excepcionalmente" flojos, situación que favorece la concentración de partículas y óxidos de nitrógeno.

A instancias de la dirección general de Calidad Ambiental, el SEM elaborará diariamente una previsión para seguir la evolución de la situación anticiclónica.

Según el SCT, el proceso de sustitución de la señalización fija y luminosa de estas vías --que indicaba que se tenía que ir como máximo a 80-- se ha prolongagado desde el domingo a las 22.00 horas hasta este lunes a las 6.00 horas.

De los 78 kilómetros que estaban hasta ahora limitados a 80, se modificarán 53,3, en un proceso paulatino que durará hasta marzo, cuando todas las señales fijas se habrán sustituido con los nuevos límites, con un coste de 76.000 euros.

EXTENDER LA VARIABLE A TODOS LOS ACCESOS

El objetivo del Govern es que se instale el sistema de velocidad variable en todos los accesos a la capital catalana antes del final de la legislatura, aunque lo condiciona a la situación económica, y para lo que prevén un presupuesto de seis millones de euros.

Según el nuevo mapa de velocidades que aplicará Interior en el resto de accesos, en la C-31 norte el límite será de 120 kilómetros por hora hasta antes de llegar a Badalona, donde bajará hasta los 80; en la B-20 será de 100 y 80 en los túneles, hasta pasar a 80 también hasta el Nus de la Trinitat; y en la C-58, se podrá circular como máximo a 80 kilómetros debido a las obras.

En la carretera de Sant Cugat del Vallès, la C-16, el límite de acceso a Barcelona pasará de 90 a 80 kilómetros por hora, pasando por los Túneles de Vallvidrera, y en la B-23, se seguirá circulando como máximo a 80, mientras que la A-2 tendrá un límite de 100 kilómetros

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