MADRID 14 Dic. (Por Estefanía Blasco) -
Pese a que ha colaborado en multitud de series de ficción nacional, fue su llegada a 'El Internado' lo que le confirió el reconocimiento del público. Delicada y abierta, simpática y cercana, Marta Hazas ha demostrado que la perseverancia tiene su premio y, por eso, se estrena como protagonista en 'Bandolera', la nueva serie que Antena 3 prepara para superar la maldición que desde hace años azota sus sobremesas.
Tras dar vida a la cándida Amelia, la santanderina, que combina el rodaje de la serie con el teatro, encarnará a la salvaje, obstinada y temeraria Sara Reeves en esta producción de época llena de acción, romance y humor.
- Háblanos del personaje al que vas a dar vida.
- Se trata de Sara Reeves, una inglesa que se crió en Andalucía. Ha recorrido mundo y, aunque es aristócrata y viene de buena familia, tiene más metas en la vida que la de casarse. Es una enamorada de la cultura andaluza y decide volver a sus raíces, dejar Oxford y regresar a Andalucía, donde habrá un gran choque de culturas. Allí se verá inmersa en un montón de aventuras y donde, por fin, el personaje femenino es una chica de acción, aunque también tendrá una trama amorosa.
- Su llegada será toda una revolución.
- Efectivamente. Pero lo que más me gusta, es la evolución que tiene el personaje, porque, aunque se trata de una chica liberal y poco convencional, sus formas chocan con la cultura española. Se irá soltando la melena poco a poco. Además, es proclive a meterse en líos, le pasa casi de todo.
- ¿Cuál es la otra cara del personaje?
- Tiene muchas contradicciones, empezando por las culturales. Tiene una parte muy políticamente correcta, no le gusta disgustar a la gente y adquiere muchos compromisos que no quiere. Lo que para mí, como actriz, es una ventaja interpretar atendiendo a su parte positiva, a ella como personaje le juega muy malas pasadas. Ella comete fallos, se equivoca y crea situaciones de peligro innecesarias. Pero es una persona confiada y que mira de frente. No es inocente, es irónica. No tiene nada que ver con el personaje cándido de Amelia en 'El Internado'. Ella es inteligente y sus relaciones con los hombres no son apocadas.
- Vivirás un triángulo amoroso.
- Sí. Cuando mi personaje llega a Andalucía se fija en Roberto, el chico moreno, comprometido con la tierra, define la pasión. Por otro lado está la figura de Miguel, interpretado por Carles Francino, y representa el amor. Aunque la autoridad y mi personaje no se lleven muy bien, será una historia muy bonita.
- ¿Crees que tu paso por 'El Internado' te ha ayudado con este papel?
- 'El Internado' me dio a conocer y me ha dado la oportunidad de hacer la prueba y de que se acuerden de mí, pero la última palabra la ha tenido la productora. Estoy encantada con este papel y en muchos aspectos, el momento que estoy viviendo se lo debo a la serie. Cada paso que vas dando solidificas lo que vas haciendo, estás ahí y la gente se acuerda de ti.
- ¿Crees que das bien en el papel de inglesa?
- En esta profesión el físico te marca para bien y para mal. Unas veces eres demasiado alta, otras demasiado baja, otras demasiado rubia y otras demasiado morena. En este caso he encajado como un guante.
- ¿Qué es lo que más te ha costado a la hora de afrontar el personaje?
- Es un personaje en el que he sentido que encajo como un guante. No me ha costado nada porque me apetecía hacerlo todo. He aprendido a montar a caballo, que no sabía, y a otras muchas más cosas. Ahora se trata de tomarle el pulso y el tono.
- Antena 3 siempre ha tenido problemas con la sobremesa. ¿Crees que la serie enganchará al público?
- Creo que es una buena alternativa a lo que hay en la parrilla. Es una serie de época muy bien hecha, no es un culebrón al uso, sino que hay mucha acción. Creo que es muy completa, hay movimiento.
- ¿Te recuerda a 'Tierra de lobos'?
- La verdad es que no. A nivel guión no tiene nada que ver y 'Bandolera' está mucho más ambientada, se refleja mucho mejor la Andalucía de 1882. La otra serie tiene una estética más western, mientras que 'Bandolera' tiene un sello mucho más español.
- Al ser una serie diaria ¿Cómo esperas el ritmo de trabajo?
- Trepidante. He vivido tres años muy bien mientras he estado en 'El Internado', pero no es la primera serie diaria que hago. De momento van a ser tres meses a tope, con 60 capítulos, y ojalá funcione.
- ¿Qué balance haces de tu paso por 'El Internado'?
- Para mí ha supuesto un antes y un después porque, aunque ya había hecho bastantes trabajos, este ha sido el primero que ha tenido una gran repercusión. Han sido tres años y he aprendido muchas cosas, tenía un personaje que comenzó siendo muy blanco y que poco a poco fue creciendo y aumentando sus matices. Además de aprender, del bagaje que coges con el rodaje de la serie, me ha hecho ser una cara conocida.
- ¿Es mérito tuyo el que profundizaran en el personaje?
- Hay un cincuenta por ciento del camino, es como en las relaciones. Les gustó mi trabajo y me fueron dando más cancha, pero ellos hicieron una gran apuesta por mí, que agradezco mucho.
- ¿Hubieras estirado más la trama de la serie?
- No, porque el chicle no se puede estirar eternamente. Al ser un internado, en un ambiente cerrado, en el que no puedes meter personajes constantemente y hay poca relación con el exterior, bien está lo que bien acaba y una retirada a tiempo es una victoria.
- ¿Te gustó el final de tu personaje?
- Estoy encantada porque me mataron en el momento adecuado para poder hacer 'Muertos de amor', que es una película, y para hacer 'Impares', también en Antena 3. Me hubiera gustado una muerte más heroica y, puestos a soñar, hubiera sido genial que hubiera sido mi personaje el que salvara el colegio, pero por otro lado hay que ponerse en el lugar de los guionistas porque mi personaje era un secundario y lo lógico es que la trama la cerrasen los protagonistas.
- ¿Estaba pactada la muerte entonces?
- No. Mi personaje iba a morir de todas formas y fue una casualidad. Fue de estas cosas que pasan en la vida, que se te organiza la agenda y lo puedes hacer todo, mientras que otras veces no puedes hacer nada de lo que te va surgiendo.