Atribuyen al turismo un 10 por ciento del efecto invernadero

Huella de carbono del tráfico aéreo mundial
UNIVERSIDAD DE SYDNEY
Actualizado 07/05/2018 18:24:10 CET

   MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

La huella ambiental turística mundial en toda la cadena de suministro, desde vuelos hasta objetos de recuerdo, está detrás de casi un 10% de las emisiones de efecto invernadero.

   Una nueva investigación, liderada por el grupo de científicos sobre cadenas de suministro 'Integrated Sustainability Analysis' en la Universidad de Sydney, Australia, descubrió que la huella global del turismo mundial de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con el turismo es aproximadamente cuatro veces mayor que las estimaciones anteriores.

   Según el estudio, las pequeñas islas atraen una parte desproporcionada de las emisiones de carbono, teniendo en cuenta su pequeña población, a través de llegadas internacionales, mientras que los Estados Unidos son responsables de la mayoría de las emisiones generadas por el turismo en general.

   Los investigadores recomiendan que la asistencia financiera y técnica pueda ayudar a compartir las cargas, como el calentamiento global en los deportes de invierno, el aumento del nivel del mar en las islas bajas y el impacto de la contaminación en los destinos exóticos y vulnerables.

   Una recomendación clave es volar menos y pagar más, por ejemplo, para la reducción de carbono. Un artículo sobre sus hallazgos se detalla en un artículo que se publica este lunes en la revista 'Nature Climate Change'. Uno de sus autores, Arunima Malik, de la Facultad de Física de Sydney, señala que la compleja investigación tardó un año y medio en completarse e incorporó más de 1.000 millones de cadenas de suministro y sus impactos en la atmósfera.

   "Nuestro análisis es una visión mundial del verdadero costo del turismo, incluidos los consumibles como la comida y los recuerdos. Es una evaluación completa del ciclo de vida del turismo mundial, asegurando que no perdamos ningún impacto", afirma la doctora Malik. "Esta investigación llena un vacío crucial identificado por la Organización Mundial del Turismo y la Organización Meteorológica Mundial para cuantificar, de manera integral, la huella turística mundial", añade.

INCLUIR EL TURISMO EN FUTUROS COMPROMISOS CLIMÁTICOS

   El coautor Ya-Yen Sun, doctor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Queensland y de la Universidad Nacional de Cheng Kung, en Taiwán, subraya que volver a pensar en el turismo como uno de "bajo impacto" es crucial. "Dado que el turismo crecerá más rápido que muchos otros sectores económicos, la comunidad internacional puede considerar su inclusión en el futuro en compromisos climáticos, como el Acuerdo de París, vinculando vuelos internacionales a naciones específicas", plantea.

   Y continúa señalando: "Es posible que se requieran impuestos sobre el carbono o esquemas de comercio de carbono, en particular para el sector de la aviación, con el fin de reducir el crecimiento futuro no controlado de las emisiones relacionadas con el turismo".

   El investigador principal de la Universidad de Sydney, el profesor Manfred Lenzen, dice que el estudio descubrió que los viajes aéreos eran un factor clave en la huella del turismo y que la industria intensiva en carbono comprendería una proporción cada vez más importante de emisiones mundiales a medida que aumente la afluencia y los desarrollos tecnológicos hagan que los viajes de lujo sean más asequibles.

   "Encontramos que la huella de carbono per cápita aumenta fuertemente con el incremento de la riqueza y no parece saciarse a medida que crecen los ingresos", dice Lenzen. Según el profesor Lenzen, para los turistas, pagar por la reducción del carbono podría aumentar el precio de un viaje de manera significativa, según investigaciones previas, lo que indica que los esquemas de compensación robustos no representaron pequeños cambios.

   "Para hacer mi propio viaje más sostenible, para las generaciones futuras, invierto en opciones de mitigación a largo plazo a precios que incorporan al menos costos de mitigación promedio, como invertir en repoblación forestal, en lugar de asumir solo frutos de bajo costo, como la eficiencia energética residencial --relata--. Si volviera de Melbourne a Reino Unido, pagaría al menos 425 dólares adicionales para compensar mis emisiones, para un viaje de ida y vuelta entre Sydney y Brisbane, unos 45 dólares adicionales".