Cañizares traslada el agradecimiento del Papa por el "ejemplo de caridad" en la acogida del Aquarius

Lectura de la carta del cardenal Cañizares
ARZOBISPADO
Publicado 15/06/2018 15:46:10CET

VALÈNCIA, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha trasladado a la diócesis el agradecimiento del papa Francisco por la "prontitud y generosidad" en la acogida de los 629 inmigrantes y refugiados del buque Aquarius en el puerto de València. Tras reunirse con él la pasada jornada en audiencia en Roma, ha destacado que el pontífice ensalzó "el ejemplo de caridad con estas pobres gentes".

Cañizares ha citado sus palabras: "Me habéis conmovido, cómo os comportáis. Os felicito y agradezco a la diócesis de Valencia la prontitud y generosidad con que habéis reaccionado, el ejemplo que estáis dando de caridad con estas pobres gentes", informa el Arzobispado en un comunicado.

Al respecto, el purpurado ha asegurado que "sin duda, estas palabras son lo más importante: su mensaje de ánimo y de aliento, que yo he agradecido de todo corazón y os transmito fielmente". "El Papa nos confirma en la fe, alienta nuestra caridad y fortalece nuestra esperanza, con mi bendición, agradecimiento y mi ánimo a todos".

Por parte de la diócesis, ha subrayado que siguen "con verdadero y apasionado interés, asombro, estupor, compasión, dolor y aún vergüenza, durante largos y angustiosos días, la travesía de 629 personas por el Mediterráneo".

Un mar que "está siendo boca y tumba anónima, insaciable y devoradora que se traga o se ha tragado ya a tantísimas víctimas de la injusticia, de los egoísmos de poderosos, la crueldad inhumana, intereses bastardos inconfesables de mafias y de la cerrazón en sí mismas de las naciones, sin llegar a escuchar como se debiera, a países más pobres de donde nos vienen esas víctimas", ha denunciado.

Ante esta situación "y otras similares", Cañizares ha lamentado que "desgraciadamente, nos vamos acostumbrando de manera cada vez más insensible". A su juicio, "lo del Aquarius ha sido como un golpetazo que ha sacudido nuestras conciencias y nos ha puesto en pie para atender a los que llaman a la puerta del corazón, y a la conciencia colectiva de pueblos y naciones".

Bajo este prisma, ha ensalzado el "ejemplo de mirar con altas miras" que considera que dan en este conflicto las autoridades responsables de la acogida del Aquarius, así como de "sentido de justicia, solidaridad, responsabilidad y deber".

Y ha subrayado que "desde el primerísimo momento" en el que la Archidiócesis tuvo conocimiento de la acogida de la embarcación, "se puso en pie de marcha y servicio, se abrió sin retrasarse ni un ápice a socorrer esta necesidad perentoria, puso a disposición cuanto fuera necesario y la Iglesia diocesana tuviese para acoger, ayudar, auxiliar, y atender a los que llegan". "Sin escatimar nada, sin mirar al tendido ni a nadie que le aplaudiese, guiada únicamente de su fe y de su conciencia cristiana, de su caridad", ha aseverado.

El objetivo, ayudar a "estas 629 personas que llegan, necesitadas de todo, que el señor ve sencillamente como hombres, mujeres y niños que claman y tienen necesidad y hay que acoger, auxiliar, atender, amar, dar de comer y beber, ofrecer casa y techo, cobijo de hogar, y medios de salud y de vida, de educación, de amor misericordioso por encima de todo".

"ANTE TODO, HERMANOS"

Ha insistido en que "son, ante todo, hermanos; gran parte de ellos niños sin sus padres, mujeres, algunas de ellas embarazadas, que han sufrido, están sufriendo lo indecible en medio de su travesía por las aguas de nuestro mar Mediterráneo sin que los acoja puerto alguno". "Ahora, gracias a Dios y Dios mediante, llegarán el domingo al puerto de Valencia, acogidos como debe ser por España", ha celebrado.

En cuanto a su procedencia, ha incidido en que "proceden de África, de países y regiones subsaharianas muy pobres y castigadas: Son inmigrantes y refugiados, carentes de todo en sus países de origen, en los que padecen y sufren de tales maneras que se sienten como forzados y se exponen a esa espantosa travesía por el mar y a un sinfín más de calamidades, e incluso al rechazo de países a los que se dirigen en busca de una situación, al menos, un poco mejor".

RESPUESTA CRISTIANA

Por parte de Cáritas y la delegación diocesana de migraciones, Antonio Cañizares ha resaltado que continúan con sus obra diaria con los inmigrantes y refugiados, mientras que la Universidad Católica de Valencia (UCV) aporta sus propios medios: médicos, enfermeros, profesores y lingüistas. También ha agradecido la colaboración de órdenes y congregaciones religiosas, comunidades, el Seminario, parroquias, familias, sacerdotes, laicos, voluntarios y asociaciones.

"Todos se han ofrecido y están dispuestos a colaborar en dar respuesta cristiana de amor, caridad y justicia a esta situación de emergencia, y a ayudar en el tiempo que se precise, en lo sucesivo, y esté en sus manos", ha manifestado, y ha avanzado que durante los próximos días se concretará la voluntad de la diócesis con medidas concretas. El arzobispo les ha animado así a seguir en esta línea: "Ayudad a vuestras autoridades, que también están dando un ejemplo de solidaridad y razón justa que aplaudo y admiro".