La Diócesis, preparada para acoger 200 personas del buque 'Aquarius'

El obispo auxiliar Arturo Ros en la rueda de prensa de Cáritas
EUROPA PRESS
Publicado 13/06/2018 14:29:27CET

VALÈNCIA, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El delegado episcopal de Migraciones del Arzobispado de València, Olbier Hernández, ha indicado que la Diócesis tiene el dispositivo "preparado" para la llegada al puerto de València del buque 'Aquarius' con los más de 600 inmigrantes y refugiados, y ha destacado que está en disposición de acoger a 200 personas, con acompañamiento psicológico, sanitario o alimentación.

Hernández ha realizado estas declaraciones en rueda de prensa en la presentación de la memoria institucional de 2017 de Cáritas Diocesana, donde ha estado acompañado del obispo auxiliar, Arturo Ros; el director de la organización, Ignacio Grande; y la secretaria general de la institución, Fani Raga.

"Lo que estamos haciendo es organizar el dispositivo que la Iglesia puede ofrecer. En estos dos días la disponibilidad es total y es plena, estamos esperando a que la administración nos diga cómo y cuántos van a ser acogidos por parte de la Iglesia. Tenemos un dispositivo preparado y podemos acoger 200 personas, hoy, ya, sin límite de acogida, que implica acompañamiento psicológico, sanitario, alimentación, vestido, viviendas o trabajo social con ellos", ha asegurado Hernández.

El obispo auxiliar ha manifestado que están pendientes de una segunda reunión la próxima semana, tras participar Cáritas en la sesión de urgencia del martes, donde se verá la "disponibilidad" de las instituciones para acoger.

Ros ha indicado la importancia de que "todas las personas" puedan tener "dignidad", por lo que ha reiterado la "disposición" de Cáritas no solo a colaborar, sino a hacer "lo que sea necesario", por lo que ha ofrecido sus "medios y capacidades": "Es mucho más que disposición y deseo, es nuestra misión", ha señalado.

Asimismo, también se ha referido a la posición de Italia, que decidió cerrar sus puertos ante la llegada del buque, y ha manifestado que no lo entiende, ya que parece que el mundo va "hacia atrás".

"Muchas veces no hay una consideración hacia el bien de la persona, sea quién sea, provenga de dónde provenga y viva cómo viva. Lo importante es la criatura, su vida. Que esta Europa, que quiere caminar unida, tenga estas aristas que no son propias de la esencia del tratado europeo o del humanismo cristiano, hace incomprensibles estas cosas. Pensamos, decimos, predicamos y anunciamos la dignidad de las personas y el derecho a la vida, y por eso los acogemos", ha destacado Ros.