Margüello niega que intermediara para que Sanidad adjudicara contratos a una empresa en la que él participaba con el 1%

Publicado 19/03/2018 23:25:49CET

Gestión de Servicios Sanitarios gestionó 100.000 procesos médicos, sin reportar beneficios al accionariado, según su administradora

BILBAO, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

El exjefe del Servicio de Calidad del Hospital de Cruces José Carlos Margüello ha negado que intermediaria para que el Departamento de Sanidad, dirigido entonces por Gabriel Inclán, adjudicara contratos a la empresa Gestión de Servicios Sanitarios XXI, en la que él tenía una "participación simbólica del 1%".

La Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido este lunes la primera sesión del juicio del 'caso Margüello', en el que están imputados el exjefe de Calidad del Hospital de Cruces, José Carlos Margüello; el exdirector de Sanidad de Bizkaia, José Ramón Elorriaga; el exviceconsejero de Sanidad, Rafael Cerdán, y María Nieves Fernández, socia de Margüello, por supuestas irregularidades en contratos de Osakidetza realizados durante la época del consejero de Sanidad, Gabriel Inclán. La petición de la Fiscalía es de 11 años de prisión para Margüello, Elorriaga y Fernández, y 6,5 años para Cerdán.

El ministerio público acusa a esas cuatro personas de delitos de prevaricación en concurso medial con un delito de malversación, fraudes ilegales contra la Administración pública y un delito de negociaciones y actividades prohibidas a funcionarios públicos, ya que habrían cometido irregularidades en las contrataciones de servicios por un importe total de 6,8 millones de euros.

Además, en su escrito reclama que abonen conjunta y solidariamente una indemnización al Gobierno Vasco con esa cantidad de 6,8 millones en la que se cifra el perjuicio económico causado, en caso de ser finalmente condenados.

La acusación pública considera que los dos exaltos cargos del Gobierno Vasco en el Departamento de Sanidad que entonces dirigía Gabriel Inclán, Rafael Cerdán y José Manuel Elorriaga, incumplieron la legalidad en la adjudicación de contratos de Osakidetza para beneficiar a dos empresas de María Nieves Fernández, Gestión de Servicios Sanitarios XXI y Rehabilidom, en las que Margüello tenía participación.

La primera en declarar ha sido María Nieves Fernández, quien ha explicado que la "idea y propuesta" de crear Gestión de Servicios Sanitarios, en la que empleó a una hermana de Margüello, se le ocurrió a ella, ya que "estaba ya en la calle y se oía la posibilidad de poder trabajar con Osakidetza".

Gestión de Recursos Sanitarios XXI obtuvo el 19 de junio de 2006 la autorización para contratar, tras presentar la solicitud en febrero de se mismo año, y el 26 de junio el entonces viceconsejero de Sanidad, Rafael Cerdán, le adjudicó, por procedimiento de urgencia, un contrato de gestión de las listas de espera.

Para llevar a cabo este servicio, la empresa firmó un pacto de colaboración con el Hospital San Francisco Javier, por el cual Gestión de Recursos Sanitarios aportaba la gestión y el cuadro médico, mientras que la clínica ponía a disposición sus instalaciones para llevar a cabo las recepción de pacientes y operaciones quirúrgicas. En esta ocasión, el contrato lo firmó José Carlos Margüello, ante la imposibilidad de estar presente Fernández. La compañía facturó 1,9 millones de euros en dos años.

Tras dar por terminada su colaboración con el Hospital San Francisco Javier, Fernández creó una UTE con la Gestión de Servicios Sanitarios, la Clínica Indautxu y Rehabilidom, que fue adjudicataria a finales de 2007 de un nuevo contrato sin publicidad para un servicio de cirugía y rehabilitación de pacientes, por el cual la sociedad mercantil percibió casi 5 millones. A través de ambos contratos, Gestión de Servicios Sanitarios gestionó casi 100.000 procesos médicos, pero "no reportó beneficios al accionariado" de la empresa, según Fernández.

Fernández, que ha dicho que no ha tratado nunca con Cerdán, ha asegurado que "en ningún momento intervino" Margüello "ni en la gestión ni en la fijación de los precios" por los servicios a prestar a través de ambas clínicas. "Yo llevaba la mercantil, y no tenía ninguna capacidad de gestionar el número de pacientes a tratar ni el precio, que se fijaba por orden la Consejería de Sanidad", ha afirmado, para asegurar que no hizo "ningún tipo" de gestión ni personalmente ni a través de personas interpuestas para que se le concediera el servicio ni para que se le adjudicara por la vía de emergencia.

Asimismo, ha asegurado que "nunca tuvo ningún poder de negociación y los precios siempre me han venido dados" y "eran los mismos que en el resto de la medicina concertada".