Intervenidas 34 plantas invasoras expuestas para la venta en Cáceres y Plasencia

Plantas
GUARDIA CIVIL
Actualizado 20/05/2016 12:57:01 CET

   MÉRIDA, 20 May. (EUROPA PRESS) -

   La Guardia Civil ha intervenido 34 plantas invasoras expuestas para la venta en establecimientos de Cáceres y Plasencia, entre las que se encontraba la conocida como camalote, una planta "muy dañina" que ha causado "tanto daño" al ecosistema del río Guadiana.

   Efectivos del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres, gracias a la colaboración ciudadana, han efectuado en el último mes diversas inspecciones en establecimientos comerciales e instalaciones dedicadas a la producción, venta y comercialización de plantas de vivero.

    Entre las plantas aprehendidas se encontraban 16 plantas de Eichornia crassipes, comúnmente conocido como camalote o jacinto de agua.

   El camalote es una planta acuática flotante y perenne, que puede duplicar su población en cinco días, además modifica las características del hábitat y compite de forma agresiva sobre las plantas autóctonas, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

   También se han intervenido 11 plantas de Pistia straiotes, conocida como lechuga de agua, una planta acuática perenne. Su hábitat puede hacerla una mala hierba en los canales, además evita el paso del oxígeno del aire al agua y esta falta de O2 en el agua puede matar a los peces.

   Asimismo, también intervino la Guardia Civil siete plantas de Salvinia natans, un helecho flotante que crece rápidamente y forma densas matas sobre aguas quietas.

   "Lejos de quedarse en un sustancial daño ambiental, estas especies producen un grave impacto económico sobre los agricultores y sus cultivos, en forma de plagas, y daños sobre infraestructuras hidrológicas y urbanas, así como el riesgo sanitario, no solo transmitido a otras especies animales o vegetales, cada vez es mas común la transmisión de enfermedades a seres humanos (zoonosis), produciéndose así un elevado riesgo para la salud publica", ha asegurado la Guardia Civil.

   De este modo, la Guardia Civil, ante la posibilidad de que existan otros establecimientos o instalaciones donde pudieran estar comercializándose ejemplares de dichas especies u otras incluidas en el catalogo de especies invasoras, continuará visitando e inspeccionando.

   La venta y la introducción en el medio natural de estas especies exóticas puede acarrear graves responsabilidades administrativas y/o penales, respectivamente, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, si la conducta es calificada como leve; hasta 200.000, si se entiende como grave, y penas de prisión de hasta tres años, si los hechos se consideran que tienen alcance penal por perjudicar el equilibrio ecológico.

   Asimismo, la Guardia Civil ha aconsejado no tirar nunca restos de plantas exóticas ornamentales y que cuando se pode no se tire los restos al medio natural, y mucho menos, cerca de cursos de agua y desagües, ya que son vías de dispersión.

 

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