Los líderes de la UE respaldan transición al Brexit y fijan líneas rojas para negociar futuro acuerdo

Theresa May
REUTERS / WOLFGANG RATTAY
Actualizado 23/03/2018 11:18:04 CET

Gibraltar sólo se beneficiará de la transición si España y Reino Unido llegan a un acuerdo previo

BRUSELAS, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han respaldado este viernes los progresos en la negociación sobre las condiciones para acordar una salida ordenada de Reino Unido del bloque y han dado luz verde "en principio" a un periodo de transición de 21 meses, hasta diciembre de 2020, para dar tiempo a empresas y ciudadanos a adaptarse al Brexit, al tiempo que han adoptado las primeras orientaciones, con sus líneas rojas, para negociar el marco de su relación futura.

Los líderes han dado la "bienvenida" al acuerdo alcanzado este lunes por el jefe negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, y el ministro británico para la salida de la UE, David Davis, sobre las partes del texto jurídico del Acuerdo de Retirada que cubren los derechos de los ciudadanos, la factura y la transición. Después de que el ministro británico para el Brexit, David Davis, defendiera esta semana que Gibraltar pueda beneficiarse del periodo de transición --en el que Reino Unido seguirá dentro del mercado interior y de la unión aduanera--, el Gobierno español ha reclamado enviar un "mensaje muy claro" a Londres en las orientaciones de los 27 para dejar claro que ello solo será posible con un acuerdo previo entre España y Reino Unido.

El texto aprobado ha incluido una mención específica a Gibraltar para contentar a España en el que los líderes reclaman "esfuerzos intensificados sobre las cuestiones de retirada pendientes, así como a las cuestiones relacionadas con la aplicación territorial del Acuerdo de Retirada, notablemente respecto a Gibraltar" y han reiterado que "nada está acordado hasta que todo esté acordado", una fórmula que ha contentado a la delegación española, según una fuente próxima al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que abordó esta cuestión con el presidente, Mariano Rajoy, el pasado viernes en Madrid.

Asimismo, mantiene que siguen siendo de "plena" aplicación las directrices previamente pactadas por los líderes europeos en abril y diciembre de 2017, que dejan claro que Gibraltar sale de la Unión Europea cuando salga Reino Unido y que "después de que Reino Unido abandone la Unión Europea, ningún acuerdo entre la UE y Reino Unido podrá aplicarse al territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre España y Reino Unido" incluido respecto a los acuerdos de transición.

Durante el periodo de transición, Reino Unido seguirá teniendo que cumplir todas las normas de la UE dado que seguirá en el mercado interior y la unión aduanera, pero saldrá de las instituciones y agencias y dejará de participar en la toma de decisión y podrá negociar acuerdos con terceros pero sólo entrarán en vigor con el visto bueno de la parte europea.

ACUERDO DE LIBRE COMERCIO, PERO NO ACCESO AL MERCADO ÚNICO EN FUNCIÓN DE SECTORES

De cara al futuro acuerdo, que sólo podrá concluirse después del Brexit, los líderes de la UE defienden en sus directrices negociar "un acuerdo de libre comercio equilibrado, ambicioso y amplio" con Reino Unido siempre que haya "suficientes garantías" de que habrá reglas equitativas para impedir una competencia desleal por la rebaja de estándares fiscales, ambientales o normativos y basado en "un equilibrio entre derechos y obligaciones". Pero, en sus líneas rojas aprobadas, dejan claro que no tendrá "los mismos beneficios que la adhesión y no puede equivaler a la participación en el mercado único o partes del mismo", cuya integridad preservarán y que las líneas rojas que se ha fijado Reino Unido --salir también del mercado único y la unión aduanera--- "limitan" el tipo de acuerdo posible y ello tendrá "consecuencias económicas negativas, en particular en Reino Unido".

"Las cuatro libertades son indivisibles y no puede haber picoteo a través de la participación en el mercado único en función de sectores", avisan en sus orientaciones. Los líderes dejan claro además las negociaciones sólo podrán progresar a condición de que "todos" los compromisos previamente asumidos sean respetados "en su totalidad" y celebran "las garantías por escrito" que ha dado la primera ministra británica, Theresa May, en relación a la frontera entre Irlanda y Úlster, uno de los asuntos más espinosos que quedan abiertos para sellar un acuerdo de retirada ordenado.

La UE mantiene que su propuesta de crear "un área normativa común" en Irlanda para evitar la vuelta de una frontera dura por la salida de Reino Unido de la unión aduanera y del mercado interior se aplicará cuando se consume el Brexit "a menos que y hasta que" Londres presente una alternativa viable mejor, según fuentes diplomáticas. En concreto, ofrecen un acuerdo de libre comercio sin aranceles ni topes de contingentes para todos los productos, el acceso recíproco para la pesca, que incluya los servicios -dejando claro que cualquier futuro acuerdo debe preservar "la estabilidad financiera de la Unión y respetar su régimen normativo y de supervisión", el acceso a los mercados de contratación pública e inversión entre otros y disposiciones "ambiciosas" sobre el libre movimiento de personas "recíproco".

En paralelo, defienden negociar un acuerdo de transportes aéreo para mantener el tráfico aéreo --España y otros piden un acuerdo ambicioso--, mantener la cooperación policial y judicial, en defensa y seguridad y un acuerdo de protección datos basado en la adecuación. Los líderes europeos también exigen que la gobernanza del futuro acuerdo, incluido el mecanismo de resolución de disputas, tenga en cuenta el papel del Tribunal de justicia de la Unión, cuya jurisdicción rechaza Londres.

Los jefes de Estado y de Gobierno están dispuestos a “reconsiderar” su oferta a Londres si cambia sus líneas rojas de salirse del mercado interior y de la unión aduanera tras el Brexit, algo que revisarán en junio.