El "triunfalismo" de los derechos sociales en Cuba, la principal bandera del régimen castrista

Marlene Azor, Andrés Hernández y Armando Chaguaceda
EUROPA PRESS
Actualizado 09/04/2018 16:10:58 CET

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Los derechos sociales han sido tradicionalmente la principal baza jugada por el Gobierno de Cuba para justificar el control en otros ámbitos como el político, una tesis que un grupo de académicos intenta ahora rebatir en un libro en el que cargan contra un "triunfalismo" que, en su opinión, no es real.

'Los derechos sociales en la Cuba de Raúl Castro', publicado en colaboración con el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y el grupo mexicano Gobierno y Análisis Político AC, repasa las carencias en materia de trabajo, pobreza, vivienda, agua, educación y salud para concluir que "hay un discurso triunfalista que no es real".

Así al menos lo ha defendido la editora de la obra, la profesora Marlene Azor, doctora en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana de Cuajimalpa (México), para quien el "resultado histórico" de las políticas castristas no se corresponde con la "intencionalidad política" que se ha vendido durante décadas.

En este sentido, ha considerado una "mentira" la tesis de que "no hay nadie desamparado en Cuba", como han intentado defender los dirigentes leales al castrismo incluso en Naciones Unidas. La "precariedad" laboral, la generalización de una clase de "trabajadores pobres", la "expulsión de cerebros" en sectores clave como la educación o la sanidad o la persistente falta de libertades son, para Azor, ejemplos de esta disparidad entre discurso y realidad.

El profesor Armando Chaguaceda, que trabaja actualmente para la Universidad de Guanajuato (México), ha lamentado, por su parte, que durante años "un sector del academicismo global haya tolerado cosas en Cuba que no toleraría en sus propios países" y ha destacado que el mensaje crítico ha comenzado a calar no solo entre la oposición política, sino entre una "zona gris" que no ha rechazado frontalmente el régimen comunista.

Chaguaceda cree que ya es momento también de que la izquierda política internacional se sume a esta ola, porque hasta ahora "no se le ha llamado a las cosas por su nombre".

El vicepresidente de la Internacional Demócrata Cristiana, Andrés Hernández, ha afirmado durante la presentación del libro en Madrid que esta recopilación de artículos "le quita la máscara al régimen cubano". Así, ha cuestionado la tesis oficialista de que "Cuba es un ejemplo para el mundo" y ha advertido de que la represión persiste.

Esta persecución de la oposición se lleva a cabo con "mecanismos de represión nuevos, más adaptados a las nuevas realidades", ha añadido. Hernández ha señalado que, aunque ya no se adoptan largas condenas de prisión, se han generalizado castigos "más reducidos" pero igualmente "arbitrarios".

SUCESIÓN

La inminente salida de la Presidencia de Raúl Castro --aún seguirá al frente del Partido Comunista-- abre una nueva etapa en una Cuba que desde hace casi seis décadas solo ha conocido el apellido Castro en el poder. De cara a esta nueva etapa, Marlene Azor ha previsto "una liberalización un poco más amplia" en el sector económico, principalmente a los pequeños propietarios y las cooperativas, pero ha subrayado que se trata más de una "evolución" que de una "transición".

Castro no ha revelado quién le sucederá como presidente, si bien en estos últimos años el nombre que más ha sonado en las quinielas es el de Miguel Díaz-Canel, actual vicepresidente. "Todo apunta" a este relevo, ha admitido Chaguaceda, quien no obstante ha considerado "muy peligroso" hacer "futurología" con un régimen como el castrista.

Díaz-Canel ha llegado a las altas esferas avalado por "una buena gestión local", según Chaguaceda. Su cercanía a la población y a sectores tradicionalmente discriminados como el LGBTI le habrían permitido marcar distancias con la élite más conservadora, si bien Chaguaceda ha añadido que, si llega finalmente a presidente, será "una persona diciendo el discurso que puede decir", el que le permita el partido.

INVERSIÓN "DE RIESGO"

La inversión extranjera se ha consolidado en Cuba pese al hermetismo económico, principalmente en ámbitos como el turismo, llamado a ser uno de los principales motores de desarrollo de la isla. Marlene Azor ha instado a las firmas que deseen invertir en Cuba a hacerlo con "prevención".

En este sentido, ha afirmado que "no hay seguridad jurídica ni financiera" que garantice el dinero invertido y, de hecho, en ámbitos como el turístico se suele optar por contratos de gestión y no de propiedad para desarrollar hoteles, por ejemplo. Azor ha asegurado que se trata de "capital de riesgo" en cualquier caso.

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