Tusk admite que "no hay consenso" sobre cuotas obligatorias de refugiados

Publicado 25/06/2015 15:35:45CET

Pide a los Gobiernos que digan antes de fin de julio a cuántos demandantes de asilo acogerían voluntariamente

BRUSELAS, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha admitido este jueves que no hay consenso entre los líderes europeos para poner en marcha un sistema de cuotas obligatorias para repartir entre todos los Estados miembros a los demandantes de asilo que llegan a Italia y Grecia y ha dicho que el único punto de acuerdo entre los 28 es que debe reforzarse la lucha contra la inmigración ilegal.

Tusk ha avisado de que sustituir las cuotas obligatorias por un sistema voluntario, como defiende por ejemplo España, sólo será creíble si todos los Estados miembros dicen antes de finales de julio a cuántos refugiados estarían dispuestos a acoger.

"Hoy no tenemos consenso entre los Estados miembros sobre cuotas obligatorias para inmigrantes", ha reconocido el presidente del Consejo Europeo antes del inicio de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, en cuya agenda ocupa una posición destacada la crisis migratoria en el Mediterráneo.

"Al mismo tiempo, un mecanismo voluntario no puede ser una excusa para no hacer nada. Puedo entender a los que quieren este mecanismo voluntario, pero sólo será creíble si ofrecen compromisos precisos y significativos a finales de julio como muy tarde", ha reclamado Tusk a los Gobiernos de la UE.

"Porque la solidaridad sin sacrificio es pura hipocresía. Ahora no necesitamos declaraciones vacías sobre solidaridad sino sólo hechos y números", ha subrayado el presidente del Consejo Europeo.

En todo caso, Tusk ha sostenido que la prioridad para la UE debe ser "contener la inmigración ilegal" porque es percibida por los ciudadanos como "el problema más importante". "Espero que el Consejo Europeo envíe un mensaje fuerte de que los que no son demandantes de asilo legítimos no tendrán garantías de quedarse en Europa", ha dicho.

La Comisión Europea ha propuesto repartir a un total de 40.000 refugiados llegados a Italia y Grecia entre el resto de Estados miembros mediante un sistema de cuotas obligatorias basadas en criterios como el PIB, la población, el nivel de paro y los esfuerzos anteriores en materia de peticiones de asilo.

Sólo Roma y Atenas apoyan este sistema. Alrededor de una decena de países, entre los que están España, Portugal y los del este piden que el reparto sea voluntario, mientras que otro grupo de Estados miembros, liderado por Alemania y Francia, acepta que las cuotas sean obligatorias pero pide cambiar los criterios de reparto.