UNICEF agradece la solidaridad de los españoles y les pide que no se olviden de Nepal

Niños vuelven a clase en Nepal tras el terremoto
Foto: UNICEF/PAGE
   
Actualizado 25/06/2015 8:48:48 CET

Los niños están recuperándose pero es fundamental mantener la vigilancia ante el posible tráfico de menores, alerta

   MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Dos meses después del devastador terremoto que dejó más 8.800 muertos, Nepal trata de recuperar la normalidad pero las lluvias del monzón, que ya han comenzado a caer, amenazan con echar por tierra los avances realizados hasta ahora y la falta de fondos, ante la insuficiente respuesta de la comunidad internacional, impide dar la respuesta necesaria.

   Los españoles fueron especialmente solidarios con la tragedia en el país asiático, hasta el punto en que UNICEF Comité Español ha sido el cuarto comité nacional de esta agencia de la ONU que más fondos ha recaudado hasta el momento, con 5 millones de euros.

   Pero ahora, la comunidad internacional "no se puede olvidar de Nepal", ha alertado desde Katmandú Virgina Pérez, responsable de Protección Infantil de UNICEF Nepal. "La crisis no ha acabado y literalmente va a llover sobre mojado", ha subrayado en declaraciones a Europa Press.

Niños Nepal

Foto: UNICEF/Pangay

   La responsable de UNICEF se ha mostrado especialmente preocupada por la llegada del monzón. Las zonas afectadas por el terremoto se van a ver "doblemente afectadas" ya que con las lluvias que han comenzado a caer y que irán a más en las próximas semanas se están produciendo deslizamientos que provocan cortes de carreteras y dejan nuevamente a estas zonas aisladas.

   "Solo acaba de empezar a llover y nos preocupa que debido al monzón haya nuevos desplazamientos y muertes", ha reconocido Pérez, que ha precisado que algunos residentes en las zonas montañosas que se vieron golpeadas por el terremoto están optando por ir a Katmandú porque allí se sienten más seguros.

Niños Nepal

Foto: UNICEF/PAGE

TRÁFICO DE MENORES

   UNICEF está particularmente preocupada por la situación de los niños y está trabajando en estrecha colaboración con las autoridades de Nepal para evitar el tráfico de menores, un problema que ya estaba presente en el país antes de esta tragedia y que la catástrofe amenaza con aumentar.

   Así, gracias al trabajo conjunto de la agencia de la ONU, el Gobierno nepalí, las fuerzas de seguridad y otras organizaciones que trabajan en la materia se ha conseguido evitar "más de 250 niños que iban a ser traficados", en algunos casos hacia India pero otros dentro del país.

   "Hay una alerta máxima y todos los actores están movilizados" para evitar que los niños, tanto aquellos que se han visto separados de sus familias o que han perdido a sus padres, como otros a los que sus padres tratan de dejar en orfanatos u otras instituciones o enviar a la capital con sus familias porque creen que así les dan un futuro mejor, sean víctimas del tráfico de personas.

   Para ello, se están llevando a cabo campañas de sensibilización junto con el Ministerio de Mujeres, Infancia y Asuntos Sociales, principalmente a través de la radio, y se han reforzado los puntos donde se puede producir dicho tráfico, informando a los cuerpos de seguridad sobre el problema para que estén alerta.

   Ante la llegada del monzón, UNICEF está trabajando junto a ONG locales y el Gobierno en la identificación de las familias más vulnerables en las zonas devastadas por el terremoto, con el fin de hacerles llegar ayuda para que puedan pasar los próximos meses y "evitar que den a los niños a orfanatos", donde suelen ser explotados en algunos casos.

   La vuelta a la escuela supone una "herramienta de protección importante", ha reconocido Pérez, ya que evita que los niños sean enviados a otros lugares y les ayuda a que recuperen la normalidad. Dos meses después de la tragedia, se puede constatar que ya se están recuperando y están superando el trauma vivido, a lo que también ayuda el hecho de que cada vez hay menos réplicas.

Niños Nepal

Foto: UNICEF/Sokol

QUEDA MUCHO POR HACER

   Pero aún queda mucho trabajo por hacer y lamentablemente "ha llegado muy poco de lo que se pidió", ha afirmado la responsable de UNICEF. "En general, las ONG están sorprendidas de la poca respuesta ante esta tragedia, sobre todo a nivel de ayuda bilateral de los gobiernos", ha precisado.

   "Los gobiernos están siendo poco generosos", ha lamentado, resaltando frente a ello la generosidad demostrada por los ciudadanos. En el caso de España, los españoles fueron los cuartos que más dinero donaron a UNICEF tras el terremoto, "una solidaridad que hay que agradecer", ha resaltado Pérez. Los cinco países en los que los donantes han dado más dinero para Nepal han sido Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, España y Japón.

   Tras el terremoto, la ONU lanzó un llamamiento solicitando 423 millones de dólares para cubrir la respuesta de emergencia en los tres primeros meses, de los que 51,1 millones eran para UNICEF. A principios de junio se revisó el llamamiento, hasta los 422 millones, 62,5 millones para UNICEF.

   En total, esta agencia de la ONU necesitará 120 millones de dólares para cubrir sus operaciones este año, de las que se beneficiarán 3 millones de personas (incluidos 1,2 millones de niños) pero a principios de junio solo había recibido 47,7 millones.

Niños Nepal

Foto: UNICEF/Karki