Carmona se reconoce "nacionalista español" y luchará contra los "disolventes"

Antonio Miguel Carmona
EUROPA PRESS
Actualizado 10/02/2015 11:05:41 CET

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

El candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona, se ha reconocido este martes como "nacionalista español" y ha prometido que luchará contra los "disolventes" de España, entre los que ha citado la corrupción, los separatismos y las privatizaciones de la Sanidad y la Educación Pública, entre otros servicios del Estado.

En un desayuno informativo celebrado en un hotel de la capital, Carmona ha afirmado que España vive unos "momentos histéricos de su Historia" y que para tener un proyecto para Madrid "hay que tener un proyecto para España". "Si para los antiespañoles España es una nación en proceso de disolución les prometo que mi labor política tratará de impedirlo", ha añadido.

Entre los factores, ha citado la corrupción, porque "revienta las instituciones, alienta la impunidad, la demagogia y, sobre todo, la mediocridad". "Quiero el Madrid ilustrado, el de Calderón, el de Lope, el de Tierno. No es el de Ratos, Blesas, Granados y López-Viejos. Quienes tienen cuentas fuera, no nos interesan dentro. Yo soy profesor y proclamo que está bien que vengan docentes a la política, pero mejor aún es que vengan decentes. No necesitamos cazatalentos de delincuentes", ha apostillado.

En segundo lugar, ha criticado a los nacionalismos periféricos, que "han convertido el debate político en una especie de bacanal de competencias impropias". Por eso, ha prometido que durante los próximos ocho años "se hablará tanto de Madrid como se ha hablado de Cataluña durante los últimos ocho años".

"Llevamos demasiados lustros con la banda sonora del egoísmo territorial de fondo. Algunos supuestos honorables se envuelven en la bandera para tapar sus vergüenzas, para no dejar al desnudo sus propios latrocinios. El otro día un independentista me dijo: 'Es usted un nacionalista español'. Y yo le contesté que efectivamente", ha añadido.

Además, el también diputado autonómico ha reconocido que nadie le para en la calle pidiéndole reformar la Constitución. Por eso, ha indicado que sólo reformaría la Carta Magna para "poner en negrita que la soberanía naciónal reside en el pueblo español". "Quiero un país en que la única nación en España, defensor de un Estado integrador que se levante contra la corrupción y la impunidad, contra el caciquismo y la incultura", ha indicado.

En tercer lugar, ha criticado el debilitamiento de lo público como "factor que acaba con nuestra patria". Así, ha citado la pérdida de la sanidad pública, de la educación pública, de los derechos laborales. "Los derechos de los trabajadores se han ido perdiendo por culpa de unos y de otros. Y eso, a los trabajadores, nos hace menos prósperos y menos ciudadanos", ha añadido.

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