Diez consejos para preparar y aprobar unas oposiciones

 

Diez consejos para preparar y aprobar unas oposiciones

Oposiciones
Foto: CEDIDA
Actualizado 02/08/2016 9:40:24 CET

MADRID, 2 Sep. (EDIZIONES) -

Miguel de Unamuno calificó las oposiciones como la "segunda fiesta nacional" (después, como es evidente, de los toros). Pero compararlas con una "fiesta" no dará al lector que las desconozca una imagen realista de lo que las oposiciones son.

Conviene tener en cuenta que hay muchos tipos de oposiciones, que pueden convocar los tres niveles de las Administraciones Públicas (Estado, Comunidades Autónomas y entes locales), y que el nivel de dificultad, de media de años de preparación y de nivel de estudios que requieren puede variar mucho de unas a otras.

A continuación recogemos estos 10 consejos que ofrece la web especializada preparadoroposicionesonline.es.

1.  Analiza tu situación personal. Preparar unas oposiciones es un gran reto que no debe tomarse a la ligera, sino estando seguros de lo que se hace porque, de lo contrario, si posteriormente se abandona, puede crear una sensación de frustración.

Coviene dedicar unos minutos a reflexionar sobre cómo es tu vida, y si, tal como es, te permite afrontar este reto: ¿Qué obligaciones tienes? Familia, trabajo, amigos, aficiones, etc. ¿Cómo es tu día a día? ¿Te permite estudiar? ¿Tienes apoyos de tu familia, en tu trabajo, de tus amigos? ¿Comprenderán tu situación?

Si te has preparado otras veces, ¿cúal crees que fue el o los fallos que cometiste? ¿Qué vas a hacer para no volver a cometerlos? ¿Qué problemas te surgieron? ¿Esos problemas siguen ahí? ¿Qué puedes hacer para que no te afecten? No importa cómo te gustaría que fuese el mundo, solo importa cómo es realmente y lo que tú estas dispuesto a hacer para que cambie.

2. Analiza la situación actual de las oposiciones. Durante la crisis económica han estado algo paradas, salen pocas plazas, hay rumores hasta el último momento que ponen en duda si saldrán o no saldrán. No siempre se sabe claramente si el temario cambiará o no. En general cualquier opositor maneja una gran incertidumbre en todos estos aspectos.

¿Ante esta incertidumbre qué debes hacer? En primer lugar ser realista y darte cuenta de que es poco probable que la situación cambie sustancialmente para la próxima convocatoria. En segundo lugar ser positivo, y convertir lo que en principio es un problema en tu mejor ventaja.

Es decir, si partes de un planteamiento real y decides prepararte bien, si pones toda la carne en el asador, puedes tener una ventaja. Aunque creas que puedes perder tu tiempo, tu esfuerzo no lo perderás porque las cosas bien hechas perduran... Y si lo que no quieres perder es dinero, aprovecha los recursos que te ofrece internet.

3.  Debes ser sincero e ir a por todas. Si ahora decides que con tu situación actual puedes prepararte las oposiciones, dentro de unos meses, a no ser que ocurra algo que cambie drásticamente tu vida, deberías seguir pudiendo.

La clave está en solo empezar si puedes hacerlo, eres libre de empezar o no pero una vez que tomas esa decisión debes ser consecuente con ella. Puedes engañar a los demás, pero jamás debes engañarte a ti mismo... Sé sincero contigo porque ahorrarás tiempo y dinero.

4. ¿Cuánta carne pondrás en el asador? Después de analizar tu vida, debes decidir cuánto vas a poner. Plantéate las siguientes cuestiones: ¿Cuánto tiempo piensas dedicar? ¿Qué recursos vas a usar? ¿Te prepararas solo? ¿Irás a una academia? ¿Cuál es tu meta?

Cualquiera de las opciones que te plantees será adecuada para ti siempre que sea realista, y no te pasará factura psicológica en el futuro. Hacer las cosas bien no es una garantía de éxito, hacerlas mal garantiza el fracaso.

5. Haz una planificación anual. Define tareas como: resumir temas, estudiarlos, repasarlos; diseñar la programación, las unidades didácticas, el material didáctico; realizar prácticas, lecturas de interés y preparar la exposición oral.

Divídelas por meses, marcando el ritmo esperado para cada mes. Haz otra planificación semanal dividiendo el tiempo diario que dispones  entre las distintas tareas. Prioriza tareas adecuándote a tus necesidades. Repasar es mucho más importante que resumir y estudiar: cuanto más repases más detalles recordarás.

Esfuérzate en cumplir tu planificación, teniendo en cuenta que pueden surgir imprevistos a los que tendrás que adaptarte. Al final de la semana valora de 0 al 10 el nivel de satisfacción con respecto al cumplimiento de tu plan semanal.

6. No adquieras nuevas obligaciones. En estos últimos años se convocan oposiciones en años alternos, por lo que tenemos un año en blanco para hacer cursos que puedan contarnos en otros méritos. Si necesitas cursos debes hacerlos de tal manera que no afecten a la preparación de los distintos exámenes.

7.  Decide cada día si sigues o lo dejas. Dedica cada día unos minutos a meditar sobre cómo vas, nivel de satisfacción, dificultades que estás teniendo, cómo aprovechas el tiempo... Piensa en cómo puedes mejorar, solventar las dificultades... etc.

Si te ves desanimado, si te cuesta ponerte a estudiar y cuando te pones no te concentras y abandonas al poco tiempo, no avanzas y sobre todo entras en ese estado de angustia vital en que una parte de ti "quiere" pero hay otra que "no puede"... Sé drástico y corta por lo sano porque no puedes permitirte perder el tiempo, malgastar tu esfuerzo y encima sentirte mal.

Date tres días de reflexión, en estos días no hagas nada, salvo reflexionar sobre qué es lo que quieres, si merece la pena y si estás dispuesto a cambiar la situación. Asegúrate de que no es una simple mala racha. Observa si en estos días echas realmente de menos volver a vivir sin tu sueño, sin lo que es la gran ilusión de tu vida.

Si decides dejarlo no te quemarás y conservarás las fuerzas para otra vez, si decides continuar y todo mejora, perfecto. Pero si vuelves a caer en la situación de angustia vital, déjalo.

Tu sueño es como una hoguera a la que hay que echar leña, que es nuestro esfuerzo, si no hay leña la hoguera se apaga, puedes intentar soplar sobre las ascuas, para avivar el fuego, pero no te engañes, la hoguera se apaga. Tu esfuerzo es tu mejor recurso, no permitas que se agote.

8.  La única disciplina: hazlo cuando quieras, pero hazlo. No es necesario tener una vida muy disciplinada para estudiar oposiciones, puedes comer cuando quieras, dormir a la hora que quieras, hacer tus tareas cuando quieras, la única disciplina indispensable es hacerlo. Da igual a qué hora estudies, hay gente que prefiere las mañanas, otras las tardes y puede que otras las noches, da igual cuando lo hagas, pero debes hacerlo. Aunque hacerlo en un horario estable nos ayudará.

9. Rodéate de gente con tus mismas inquietudes. Rodearse de personas que comparten nuestras inquietudes es muy beneficioso ya que nos subirá el ánimo. Podemos compartir con ellas ideas, materiales, animarnos en momentos difíciles y te ayudará a sumergirte de lleno en tu proyecto.

Pero elige bien, evita a aquellos que se aprovechan de ti para reafirmar su ego, que presumen de sus logros para ponerte los dientes largos, te surja inseguridad y te rindas. Esfuérzate en fomentar aquellas amistades que sean sinceras y de igual a igual y que te ayuden a crecer.

Ten cuidado con familiares y amigos, ellos pueden no entender tu situación y hacer comentarios desmoralizadores como que estudiar las oposiciones es perder el tiempo, "nos tienes abandonados", etc.

A familiares y amigos no podemos apartarlos de nuestras vidas por lo que debes asumir que estos comentarios pueden suceder, son normales así que no les des mayor importancia. Para ellos puedes tener preparada una respuesta comidín que te permitirá salir del paso y no pensar mucho en eso, algo como "lo sé, es verdad, pero dentro de muy poco habré terminado y os compensaré".

10. Pensamientos positivos. La mente humana es muy curiosa, suele dar mucha credibilidad a lo negativo y muy poca a lo positivo. Un rumor negativo sobre las oposiciones, como que no se van a convocar, que va a haber cambios sustanciales en algún aspecto o que saldrán muy pocas plazas, puede hundir nuestra motivación, nos relajamos por lo que reducimos nuestro rendimiento y en algunos casos podemos llegar incluso a dejarlo. Por solo un rumor.
Sin embargo un rumor positivo o incluso una noticia contrastada no hará que estudiemos el doble, puede que reforcemos nuestra motivación y que estudiemos con más ganas, pero seguiremos haciendo más o menos lo mismo. Nadie dice "como han salido tantas plazas dejo mi trabajo y me dedico a esto por completo", sin embargo somos capaces de desistir si el rumor es negativo.
Por eso es necesario positivizarlo todo. Ante un rumor pierde el menor tiempo posible. Escúchalo, date unos minutos para valorarlo y toma una decisión: si decides seguir, sigue como hasta ahora, porque lo estás haciendo bien. La tentación más grande de cada día es dejarlo, rendirse, aprende a vivir con eso y aprenderás a superarlo.
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