Las aves huelen las feromonas de sus presas para obtener alimento

Orugas de plastilina junto a un dispensador de feromonas
IRENE SAAVEDRA/MNCN-CSIC
Publicado 22/02/2018 12:15:29CET

   MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Las aves detectan las feromonas de sus presas para obtener alimento, según una investigación que publica la revista PLOS ONE y que hizo un experimento en condiciones naturales para examinar la atracción de las aves gracias a modelos de orugas de polillas de invierno.

   El estudio, realizado por investigadoras del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha mostrado por primera vez que las aves insectívoras utilizan su olfato para detectar las feromonas o señales químicas que emiten sus presas para localizarlas.

   Así, las hembras de la polilla de invierno Operophtera brumata, emiten feromonas para atraer al macho durante la búsqueda de pareja. Las aves insectívoras son voraces depredadores de lepidópteros y se conoce que son capaces de detectar las señales químicas emitidas por los árboles infestados por orugas gracias al olfato.

   La investigadora del MNCN Irene Saavedra ha explicado que con el estudio queríamos comprobar si también pueden detectar las feromonas de sus presas. El equipo realizó un estudio en condiciones naturales en un bosque de roble melojo, Quercus pyrenaica, con una alta abundancia de herrerillos comunes, Cyanistes caeruleus, y carboneros comunes, Parus major.

   Colocaron modelos de plastilina de las orugas de la polilla de invierno en ramas de roble. En la mitad de estas ramas colocaron también dispensadores de feromonas de las polillas y en otras colocaron un modelo de dispensador que no emitía feromonas.

   Saavedra ha añadido que determinaron la atracción de las aves contando el número de orugas con signos de depredación por aves en cada rama. En concreto, el número de orugas picadas fue mayor cuando estaban cerca de un dispensador de feromonas que cuando estaban cerca de un dispensador control.

   De esta manera, en 10 de los 16 árboles que tenían un dispensador de feromonas se encontraron orugas picadas por aves, mientras que sólo en 3 de los 16 árboles que tenían un dispensador control se encontraron signos de ataques a las orugas de plastilina.

   "Los resultados nos llevan a concluir que las aves son capaces de detectar las feromonas que emiten sus presas durante la búsqueda de pareja para maximizar la búsqueda del alimento", concluye la investigadora.

   La investigación del MNCN señala que a diferencia de que tradicionalmente se pensaba: que las aves carecían de sentido del olfato o apenas lo utilizaban, cada vez más evidencias demuestran que el olfato juega un papel importante en la vida de las aves.

   Asimismo, el trabajo subraya que investigaciones previas del grupo de investigación han demostrado que las aves insectívoras están atraídas por los árboles infestados por orugas, y que el mecanismo responsable de esta atracción es el olfato, gracias al cual las aves son capaces de detectar los volátiles de defensa que emiten los árboles.

   Los resultados de este nuevo estudio demuestran por primera vez que las aves también son capaces de interceptar las señales químicas que emiten sus presas para comunicarse intraespecíficamente.