Juzgan a doce acusados por drogar y prostituir a menores de edad en Palma

Actualizado 17/12/2013 22:22:07 CET

Una de ellas falleció como consecuencia de la espiral de prostitución y adicción a las drogas a la que fue sometida

PALMA DE MALLORCA, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares juzgará desde este lunes, a partir de las 10.00 horas, a doce acusados de prostituir a varias menores de edad en Palma, una de ellas afectada por una discapacidad física, tras drogarlas y convencerlas para que mantuvieran relaciones sexuales con terceros a cambio de dinero, cocaína u otras sustancias estupefacientes. La Fiscalía solicita un total de 155 años de cárcel para todos ellos.

En concreto, sobre los procesados pesan ocho delitos contra la salud pública, tres inducción a la prostitución de menores, otro de inducción a persona incapaz, uno de corrupción de menores y tres de tercería locativa -explotación de locales para el ejercicio de la prostitución-. Las penas que solicita la acusación pública oscilan entre los cinco y los 26 años de prisión.

En su escrito de calificación provisional, el Ministerio Fiscal subraya cómo al menos desde la primavera de 2011 hasta el 8 de mayo de 2012 varios de los acusados se dedicaron a la venta y distribución de sustancias estupefacientes entre consumidores de las mismas, en muchas ocasiones menores de edad o personas afectadas por minusvalías psíquicas.

Según la Fiscalía, algunos de los procesados llegaron incluso a insistir "de forma pertinaz" a varias de las menores, una de ellas discapacitada psíquica, a mantener relaciones sexuales completas a cambio de dinero y droga.

En la mayoría de los casos, la acusada Eva María V.G. era la encargada de prostituir a las menores, de tal modo que frecuentaba el llamado parque del Otta donde fue estableciendo amistad con varias jóvenes menores de edad, de entre 15 y 16 años, a quienes comenzó a iniciar en el consumo de cocaína que les suministraba para poder aumentar su influencia sobre ellas, relata la acusación.

Así, prevaliéndose de esta situación, la inculpada insistía a sus víctimas para que mantuvieran relaciones sexuales con hombres mayores a cambio de cocaína u otras drogas, o bien de dinero para poder adquirir estas sustancias. Se trataba, según el escrito, de hombres que solicitaban a la acusada que les buscase chicas menores para mantener relaciones sexuales por precio.

En el caso de una de las menores afectadas, la "dramática espiral" de prostitución y adicción a las drogas a la que le indujo la principal acusada, debido a su falta de madurez y capacidad de respuesta derivada de su edad, provocó el fallecimiento de la víctima en el portal del edificio en el que vivían sus padres. Y ello como consecuencia de una reacción adversa al consumo de tóxicos, que le provocó una trombosis pulmonar.

Según el escrito de acusación, durante la tarde de ese día, la menor había estado consumiendo cocaína con dos de los acusados, "sin que pueda acreditarse quién de ellos o tercera persona le suministró la sustancia estupefaciente que finalmente la mató". En el resto de afectadas, los acontecimientos supusieron una vivencia traumática para ellas y han generado un perjuicio evidente para su equilibrio emocional que hace aconsejable tratamiento psicoterapéutico, tal y como recalca la Fiscalía.