Publicado 15/02/2021 17:51CET

Condenado por arremeter con su lancha contra unos agentes en Almería tras llevar a tierra a varios inmigrantes

Lancha rápida interceptada frente a las costas ejidenses
Lancha rápida interceptada frente a las costas ejidenses - GC - Archivo

ALMERÍA, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 5 de Almería ha condenado a S.G., de 25 años, después de que pusiera en peligro la vida de varios agentes que lo perseguían en una patrullera después de que transportara desde Argelia hasta la costa de Almería a un grupo de personas que dejó en tierra firme antes de volver a adentrarse en el mar, donde finalmente fue interceptado y detenido.

El fallo, consultado por Europa Press y dictado en firme tras la conformidad de las partes, condena al acusado a dos años de prisión por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y por otro de atentado contra agentes de la autoridad aunque suspende su entrada en prisión por un periodo similar con la condición de que no vuelva a delinquir en ese tiempo, con lo que ordena su salida del centro penitenciario en el que se encontraba interno de forma preventiva.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 20 de agosto cuando el acusado concertó el transporte clandestino de varias personas a cambio de una contraprestación económica, con el objeto de entrar en territorio español de forma irregular.

Así, sobre las 4,30 horas de la madrugada salió de un punto indefinido de la costa de Argelia rumbo a la playa de los Algarrobicos aunque fue detectado por un rádar del Servicio Marítimo de la Guardia Civil cuando pilotaba su lancha de fibra de 5,4 metro de eslora equipapda con un motor fueraborda de 115 caballos cuando viajaba a una velocidad de 25 nudos, a unas ocho millas de la costa de Almería.

El patrón de la lancha cambió de rumbo de forma repentina hacia la Rambla de Sopalmo, donde tocó tierra y desembarcó a los inmigrantes. Posteriormente abandonó la costa y, a gran velocidad, volvió a adentrarse en el mar cuando fue interceptado la patrullera Río Jiloca.

Aunque fue requerido mediante señales acústicas y luminosas por los agentes, el acusado hizo caso omiso de los requerimientos y comenzó a realizar maniobras evasivas, a gran velocidad, "cambiando de rumbo de forma repentina, dando giros y poniendo en serio peligro la integridad de los agentes" quienes tuvieron que esquivar dichas maniobras "ante el riesgo inminente de colisión".

El acusado detuvo finalmente la embarcación, la cual fue intervenida y depositada judicialmente, así como también los 1.000 euros que llevaba en su poder fraccionados en billetes de 50 euros y que había recibido en pago por la travesía.