Ciudad de la Justicia de Almería. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
El titular de la Plaza 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Almería ha condenado a un hombre que fue sorprendido con 11,4 kilos de hojas de marihuana cargadas en sacos en la parte de atrás de su coche cuando circulaba por Pechina (Almería) en noviembre de 2022.
El fallo, consultado por Europa Press, impone al acusado la pena mínima de un año de cárcel frente a los cuatro solicitados por la Fiscalía debido, principalmente, a la naturaleza del estupefaciente, al tratarse únicamente de hojas de plantas de marihuana y no de cogollos con pequeño porcentaje de principio psicoactivo (THC).
El magistrado Urko Liendo, que rechazó la nulidad de la prueba practicada al no ver problemas en la cadena de custodia del estupefaciente, apunta que en el momento de producirse la intervención, el estupefaciente arrojaba un peso de 24,1 kilos si bien, conforme al proceso técnico habitual, se tuvo en cuenta el peso en seco para su análisis.
No obstante, rechazó aplicar la agravante de "notoria importancia" puesto que, a pesar de que el alijo superaba los diez kilos de peso, los sacos contenían exclusivamente "hojas de la planta de cannabis". Al respecto, según advierte, la jurisprudencia del Tribunal Supremo apunta que las hojas que no están unidas a los cogollos de marihuana quedan excluidas del cómputo de peso para aplicar dicha agravante.
Asimismo, en este caso concreto, las hojas incautadas presentaban una riqueza o concentración de THC relevante del 4,59 por ciento, lo suficiente como para poder producir efectos psicoactivos y considerarla una droga tóxica que encaja con el tipo penal contra la salud pública.
Rechazó el juez los argumentos del acusado, quien aseguró que había recogido los sacos de un contenedor para llevarlos a una granja de animales al creer que eran de "estiércol" o "basura", ya que "no olía a marihuana".
Frente a esta versión "absolutamente inverosímil", tuvo en cuenta el testimonio de los agentes que intervinieron, quienes corroboraron el "fuerte y perceptible" olor a marihuana. Del mismo modo, apunta que estaría fuera de toda lógica que alguien metiera en su coche unos sacos sin comprobar antes su contenido.
Al no concurrir circunstancias atenuantes ni agravantes, y al calificar los hechos dentro del tipo básico del delito, el magistrado determinó la pena mínima legal de un año además de una multa de 70.000 euros.
El hombre fue interceptado cuando iba a bordo de su vehículo sobre las 18,43 horas del 15 de noviembre de 2022 después de que los agentes de la Guardia Civil le dieran el alto.
En el registro, la Guardia Civil intervino en los asientos traseros abatidos del coche varios recipientes de fertilizantes vacíos y nueve sacos de plástico con sustancia vegetal, que resultó ser 11,4 kilos de hojas de la planta de cannabis.
Según los cálculos realizados a partir del peso del estupefaciente y su contenido en el principio psicoactivo (THC), se calculó que la sustancia habría alcanzado un valor de 67.606,50 euros como precio de venta en el mercado ilícito.