Condenan al hombre que embistió y trató de matar a su expareja a golpes en la autovía del aeropuerto de Almería

Archivo - Sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Archivo - Sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Andalucía
Publicado: viernes, 26 diciembre 2025 14:13

ALMERÍA 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha confirmado una pena de ocho años y ocho meses de prisión para el hombre que en septiembre de 2021 embistió con su coche el vehículo de su expareja en la Autovía del Aeropuerto de Almería, donde después intentó matarla a puñetazos y golpes contra el asfalto y el bordillo de la carretera porque no le había cogido el teléfono durante toda la noche.

La sentencia rechaza el recurso de apelación de la defensa y ratifica una pena de siete años de prisión por un delito de homicidio en tentativa con la agravante de violencia de género y la atenuante de reparación de daño, así como otra pena de un año y ocho meses de cárcel por un delito de malos tratos habituales ante las agresiones y amenazas que la mujer soportó durante siete años de relación.

Los hechos se remontan al 18 septiembre de 2021, cuando una noche el acusado realizó un total de 14 llamadas a su expareja sentimental entre las 3,28 y las 6,53 horas que no fueron contestadas, por lo que salió a buscarla por los lugares que ella frecuentaba en su vehículo.

Así, sobre las 7,00 horas la encontró en la carretera que va hacia el aeropuerto, en la barriada de El Alquián, (Almería) cuando la misma conducía su turismo en dirección a Loma Cabrera en compañía de dos amigas, por lo que comenzó a perseguirlas mientras tocaba el claxon "repetidamente" hasta que "las embistió por detrás".

El turismo de la mujer derrapó y quedo parado sobre la calzada, momento en el que el acusado se bajó del coche al igual que lo hizo la víctima, al percatarse que era él. De este modo, y "sin mediar palabra", el hombre agarró a su expareja "fuertemente del cuello" y "le pegó varios puñetazos" antes de arrojarla a la carretera, de modo que la cabeza la mujer impactó contra el suelo.

Acto seguido, y "con intención de acabar con la vida" de su expareja, el acusado le volvió a dar más "puñetazos en la cara y en la cabeza" mientras que ella estaba "tendida en la carretera" y "sin conocimiento".

Asimismo, la cogió del pelo y le golpeó la cabeza contra el suelo "en varias ocasiones". La sentencia señala la "brutal" agresión que sufrió la víctima, al ser golpeada "incesantemente" por parte del acusado con el bordillo de la carretera "con absoluto desprecio a su condición de mujer" y "creyéndose por ello con derecho a doblegar su voluntad".

En este sentido, la resolución incide en el "ánimo de posesión y dominación" que el acusado quería ejercer sobre su expareja, a la que dirigía expresiones tales como "puta, te voy a matar, no mereces vivir, por qué no me coges las llamadas, eres una guarra, te voy a quitar de en medio, me estas engañando con otros tíos".

A ver sin conocimiento a su amiga y temer que el acusado "cumpliera su propósito", una de las acompañantes de la mujer comenzó a llamar a la policía mientras que la otra forcejeó con el acusado al grito de "suéltala que la matas" cuando este comenzó a estrangular a la víctima "fuertemente el cuello".

El hombre no dejó de agredir a la mujer hasta que paró al verla "sin conciencia" y sin "dar respuesta"; momento en el que se introdujo en su coche cuando llegaba la Policía Local de Almería y la Guardia Civil.

SIN INTENTO DE AUXILIO

En este punto, la Sala de Apelación estima los testimonios de la amiga de la víctima para acreditar que el acusado golpeó a la víctima hasta dejarla inconsciente sin que parara "voluntariamente" y mucho menos para auxiliarla en algún momento.

Así, el hombre detuvo sus ataques cuando "ya había realizado actos idóneos para producir su muerte", según el tribunal, el cual también descartó que en el momento de los hechos estuviera afectado por consumo de alcohol o drogas, conforme al testimonio de los agentes de policía que acudieron al lugar de los hechos.

La víctima sufrió diversas lesiones con un traumatismo craneofacial y varias fracturas sobre todo en la cabeza, por las que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente e ingresada en la UCI. Sus lesiones físicas tardaron unos 180 días en curar.

El tribunal rechaza que aplicar una atenuante de confesión puesto que, en el momento de referir lo sucedido, "no existía posibilidad alguna de ocultar" el intento de matar a su expareja, toda vez que habría intentado minimizar su responsabilidad al asegurar que "estaba alcoholizado, drogado y que no era consciente de lo que hacía".

SIETE AÑOS DE AGRESIONES

El agresor y la víctima habían mantenido una relación intermitente durante siete años, fruto de la cual en el momento de los hechos tenían dos hijos de nueve y dos años edad, en los que la convivencia sentimental se vio marcada "de forma constante y habitual" por una "actitud agresiva" y de "continua intimidación" por parte del acusado hacia la mujer.

La sentencia señala para acreditar los malos tratos que entre 2014 y 2021 el acusado propinó a la mujer "guantazos, manotazos, tirones de pelo y agarrones de cuello", toda vez que también le dirigía agresiones verbales y amenazas de muerte con intención de amedrentarla.

El acusado, además, usaba con la víctima "de manera continua" un lenguaje intimidatorio e insultante, toda vez que adoptó un "comportamiento de control" hacia ella, de modo que le arrebataba el móvil "cuando le apetecía", y le limitaba la ropa "para que no tuviera escote" así como el maquillaje, para impedirle que se pintara cuando acudía a trabajar.

"Este comportamiento reiterado, que se mantuvo de forma constante durante años, causó a la víctima un daño psíquico y psicológico compatible con un proceso de violencia de género de carácter habitual con un malestar emocional significativo", expone la resolución judicial, que da cuenta de las lesiones a nivel psíquico que padecía la mujer, quien renunció a una indemnización al haber llegado a un acuerdo con la defensa del condenado.

Además de las penas privativas de libertad, el hombre no podrá comunicarse ni acercarse a la víctima ni a sus dos hijos durante un periodo de 25 años. También se le retira la patria potestad y se le impone un periodo de libertad vigilada.

El teléfono 016 es el número de información y asesoramiento jurídico para las víctimas de violencia machista y su entorno. Funciona las 24 horas, atiende en 52 idiomas, es gratuito y no deja rastro en la factura telefónica, aunque puede quedar registrado en ciertos terminales y debe ser borrado. El servicio también responde a través del correo 016-online@igualdad.gob.es y presta atención mediante WhatsApp en el 600000016.

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