Publicado 28/07/2022 14:18

Cruz Roja atiende a 400 personas desplazadas de Ucrania y logra su integración en la sociedad almeriense

Tamara y Yehor, ciudadanos ucranianos, ya residen en Huércal de Almería
Tamara y Yehor, ciudadanos ucranianos, ya residen en Huércal de Almería - CRUZ ROJA

ALMERÍA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 250 personas voluntarias de Cruz Roja en Almería colaboran con la institución en la atención a la población ucraniana llegada a la provincia y han proporcionado cobertura de sus necesidades básicas de alimentación, alivio emocional, traslados a los recursos de alojamiento, asistencia jurídica o ludoteca a más de 400 personas.

Según ha informado la ONG, la campaña 'Crisis Ucrania' ha generado una "gran ola" de solidaridad y aunque, en un primer momento esa generosidad se quería trasladar de "manera inmediata" a la población ucraniana, se ha puesto de manifiesto que las institución están llevando a cabo una gran labor "debido a la experiencia en atender emergencias y canalizar ayuda básica, social y humanitaria de la manera más eficaz para que llegue dónde se necesite y a quién se necesite".

Ha indicado que así lo entendió el Ayuntamiento de Huércal de Almería que con su compromiso social entregó a Cruz Roja 150.000 euros para destinarlos a la población ucraniana desplazada a la provincia.

La corporación municipal y su alcalde Ismael Torres a la cabeza, no dudaron en aprobar esta ayuda urgente que se está traduciendo en productos de primera necesidad como alimentos, higiene, ropa, pero también en ayudas sociales sociales y sanitarias como alquileres, pago de suministros, ayudas para atención médica, adquisión de medicinas, escuelas de verano para la infancia, tarjetas para comprar alimentos, higiene y limpieza del hogar.

En todas las asambleas locales de la provincia de Almería, la Cruz Roja se está volcando en la acogida y asistencia a las personas que llegan desde Ucrania, prestando tarjetas SIM de teléfono para que las personas puedan mantener el contacto con sus familiares. Por este motivo iniciativas y por su puesto la colaboración institucional como la del Ayuntamiento de Huércal de Almería son vitales para coordinar la ayuda eficazmente.

Cruz Roja ha relatado que una de estas familias ucranianas que han recibido ayuda es la de Tamara y su marido Yehor que llegaron a Almería el 25 de mayo de Kherson, en el sur de Ucrania.

"He visto cómo fusilaban a personas delante de mi. Ahora sólo quiero vivir, dar gracias por lo que tengo y que nazca bien mi bebé. Pensar en el futuro me da miedo", señala Tamara.

Cuenta que todos los días "había tiros y dormíamos en la despensa, en el sótano". "Sufrimos el desabastecimiento y padecimos las largas colas de 40 personas para poder comprar algo de pan, algo insuficiente para todos", detalla.

Narra que, en su ciudad. los bancos estaban cerrados y el dinero de los cajeros se acabó. "Imposible retirar dinero y pagar con tarjeta en las tiendas. Mi esposo no trabajaba y nos quedamos sin dinero. Mi situación era más compleja porque estoy embarazada y no podía acudir al médico porque no había. No tuvimos tiempo de irnos porque comenzaron fuertes hostilidades, teníamos mucho miedo, vimos cómo fusilaban a personas", asegura.

La ONG ha señalado que ella y su marido encontraron salida por Crimea. Tamara explica que al llegar a la frontera había una cola de 50 vehículos. "Allí estuvimos 23 horas, pero finalmente pudimos salir y llegar a Almería donde teníamos unos amigos. Al tiempo tuvimos que abandonar su casa, no teníamos dónde ir y decidí acudir a Cruz Roja", apunta.

En esta línea, remarca que, gracias a su ayuda, "tenemos una casa alquilada, servicios públicos y tarjetas para higiene y alimentación, algo muy importante para mejorar mi salud porque padezco diabetes".

"Ahora en Huércal de Almería podemos estar más tranquilos, mi marido incluso ha comenzado a trabajar y yo estoy recuperándome para poder seguir adelante con el embarazo y tener a mi bebé", subraya.

Tamara insiste en su agradecimiento a Cruz Roja "por todo lo que ha hecho por nosotros, por poder tener lo básico y digno para una persona". "Estoy intentando aprender el idioma lo mejor que puedo para tener un trabajo. Nuestro objetivo ahora es simplemente vivir y estar agradecidos de lo que tenemos, no pienso en el futuro, me da miedo", concluye.

A día de hoy, Cruz Roja trabaja en la integración de la población llegada de Ucrania identificando viviendas como la de Tamara y su marido para aquellas que puedan pasar a una fase de mayor autonomía en un nuevo barrio en el que se les ayuda a crear nuevas redes de contacto: se les acompaña al nuevo colegio, a conocer el barrio e incluso a donde pueden ir a comprar el pan.

Además, para que puedan desarrollar una nueva vida en condiciones dignas y que se adapten a sus necesidades, el voluntariado identifica viviendas que cumplan con mínimos de accesibilidad, comunicaciones, cercanía a servicios educativos o sanitarios, y, en definitiva, con acceso a todos los recursos básicos que necesiten.

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