Juicio contra seis acusados de encargar, ejecutar y colaborar en el asesinato de un hombre en Roquetas de Mar (Almería). - EUROPA PRESS
ALMERÍA 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
Las defensas de los seis acusados de encargar, ejecutar y colaborar en un plan preconcebido para asesinar a tiros a un hombre supuestamente involucrado en un 'vuelco' de droga en Roquetas de Mar (Almería) se han desligado completamente de los hechos y han asegurado que no participaron de ninguna manera en lo sucedido durante la jornada del 3 de enero de 2021 ni en los días previos.
Así lo han manifestado durante la primera jornada del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Almería en el que la Fiscalía pide penas de entre 23 y 10 años de prisión para cada uno de los investigados en función de su supuesto grado de participación.
El Ministerio Fiscal ha sostenido ante los miembros del jurado que preside el magistrado Jesús Miguel Hernández Columna la acusación contra los hermanos S.A.M. y M.A.M., para quienes reclama 18 años de cárcel como inductores del crimen ya que, según ha mantenido, habrían sido ellos quienes habrían encargado el asesinato.
El fiscal Manuel Hermoso ha reconocido la complejidad de este caso tanto para determinar los distintos grados de participación que achaca a los diferentes acusados con base en la "exhaustiva" investigación realizada por la Guardia Civil a la hora de recabar pruebas e indicios ante un crimen que carece de testigos "directos" ya que, según su acusación, se produjo mediante disparos, en plena carretera y mientras que la víctima conducía su propio vehículo.
Frente a ello, los letrados José Luis Alabarce y Belén Juárez se han mostrado disconformes con la versión de la acusación puesto que, según han defendido, ninguno de los hermanos implicados ha "inducido" o "sugerido" que se diera muerte a la víctima, con la que tampoco, según han abundado, habría ningún tipo de disputa por un supuesto robo de hachís en los últimos meses de 2020.
"No es cierto, no se ha probado y ni se va a probar que mi cliente tuviera relación con operaciones de tráfico de droga ligadas al asesinato", ha indicado ante el jurado el abogado, para quien el juicio se basa en la declaración prestada por la esposa del finado sin que se hayan explorado otras hipótesis, a partir de lo cual se ha hecho un "montaje" en el que se han implicado a otras personas.
En la misma línea, Juárez ha considerado durante su exposición inicial que la investigación policial se ha sostenido en una tesis "un tanto simplista" en la que "se compró la teoría de la mujer de la persona fallecida" que, a su parecer, adolece de elementos probatorios suficientes para incriminar a los acusados, máxime cuando su representado era "íntimo amigo" de la víctima.
Las defensas han insistido en que a lo largo del juicio, para el que hay previstas hasta cinco sesiones, se podrá acreditar la falta de pruebas para culpar a los acusados, puesto que además, según han avanzado, no habría tan siquiera mensajes o comunicaciones entre ellos que pudieran demostrar contactos de cara a encargar y ejecutar el crimen.
De la misma manera, los abogados José Miguel Ramos, José Antonio Bonachera y Francisco Ferre, que defienden a los dos supuestos autores materiales de los hechos y otros dos cooperadores que habrían dado respaldo al plan, ha rechazado por completo la implicación de sus patrocinados, quienes "no estaban en el lugar de los hechos" en el momento de producirse el crimen.
La Fiscalía apunta que fueron dos hermanos de origen marroquí quienes habrían inducido la comisión del delito al encargar el crimen de la víctima, con la que presuntamente había tenido una disputa durante los últimos meses de 2020 por el supuesto robo del estupefaciente.
Así, y como "represalia" por estos hechos, entre el 31 de diciembre de 2020 y el 2 de enero de 2021 habrían contactado con su compatriota J.H para encargarle que cometiera el asesinato, quien a su vez se habría servido de otros tres investigados de origen rumano para llevar a cabo el plan.
Conforme la acusación fiscal, los hermanos concertaron una cita con el perjudicado, quien cogió su coche para acudir al encuentro. De forma paralela, los cuatro otros acusados habrían iniciado una vigilancia y seguimiento de la víctima, a la que habrían perseguido a partir de las 17,40 horas del 3 de enero cuando iba a bordo de un vehículo.
En este sentido, los dos supuestos autores materiales del crimen, que viajaban con el rostro cubierto con un pasamontañas en un coche escoltado por los otros dos implicados en un segundo vehículo, rebasaron el turismo de la víctima mientras circulaban y lo apuntaron con un arma.
Fue en ese momento cuando "con la intención de causarle una muerte cierta" comenzaron a realizar "varios disparos" contra el coche de la víctima, quien "estaba en ese momento desprevenido usando su teléfono". Las heridas le provocaron un shock hipovolémico que le ocasionaron la muerte.
El Ministerio Público pide por un delito de asesinato 23 años de prisión para los dos supuestos autores materiales del crimen, con la agravante de disfraz al haberse cubierto el rostro; 18 años de cárcel a los hermanos que habrían ideado el plan, como inductores; y diez años de prisión para los otros dos implicados como cómplices.
De otro lado, también pide 200.000 euros en indemnizaciones mientras que, frente a ello, las defensa han rechazado los hechos y la participación de los investigados. El juicio tiene previsto continuar este viernes con la declaración de acusados y testigos.