Archivo - Entrada de la Audiencia Provincial de Almería. - EUROPA PRESS - Archivo
ALMERÍA 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Almería tiene previsto celebrar esta semana el juicio contra el patrón de una patera localizada a la deriva con 22 inmigrantes a bordo quienes, durante la travesía, tuvieron que alternarse para inflar el flotador de la semirrígida, el cual había pinchado, y así evitar hundirse.
La Fiscalía pide siete años de prisión por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros del que se acusa al presunto piloto de la nave, al que responsabiliza de haber puesto en serio peligro la vida de los ocupantes de la infraembarcación.
En su escrito de acusación provisional, consultado por Europa Press, el fiscal apunta que los integrantes de la patera se intercambiaron en varias ocasiones para ir inflando el flotador "en varias ocasiones", pese a lo cual "perdía aire". Esto hacía que entrar agua en la patera, que se logró mantenerse a flote hasta que fue hallada por equipos de rescate.
Fueron los miembros de Salvamento Marítimo y una embarcación del Frontex quienes auxiliaron a los tripulantes de la patera cuando se situaba a varias millas de la costa de Almería sobre las 14,40 horas del 8 de diciembre de 2025, más de un día después de haber partido desde Argelia.
Los inmigrantes habían ocupado un lugar en la semirrígida de casi siete metros de eslora y provista de un motor de 40 caballos a cambio de cierta cantidad de dinero con la promesa de alcanzar territorio europeo.
A respecto, el fiscal apunta que el acusado actuó en todo momento "con pleno conocimiento" de que iba en contra de la legislación española en materia de inmigración al tratar de introducir de forma irregular a los extranjeros en territorio nacional.
Así, bajo el afán de "enriquecerse", se coordinó con una organización para pilotar la patera mediante el manejo de una brújula, toda vez que impartió instrucciones al resto de los ocupantes sobre cómo tenían que situarse en la embarcación o cuándo debían repostar el motor, de acuerdo con el escrito de acusación.
La nave, que partió sobre las 3,30 horas de la madrugada desde las costas de Argelia el día antes de ser interceptada, era "de pequeñas dimensiones" y "totalmente inadecuada" para este tipo de travesías, ya que carecía de elementos de seguridad y comunicación así como de equipos de ayuda a la navegación.
En este sentido, tampoco contaba con elementos salvavidas ni medios para achicar el agua, lo cual "fue especialmente peligroso teniendo en cuenta que, durante todo el trayecto, estuvo entrando agua en el interior por el deficitario estado de la embarcación.
El riesgo para la vida de los inmigrantes se vio agravado por tener que viajar junto a bidones de combustible "deteriorados" y de los que "se derramaba la gasolina", lo que generó un "alto riesgo de quemaduras" entre los inmigrantes.
La navegación se realizó en parte en horas nocturnas, con vientos variables y olas de más de un metro de altura, "atravesando posibles áreas de niebla". El juicio está previsto a partir de las 12,00 horas de este 14 de octubre en la Sección Segunda de la Audiencia de Almería.