Polluelo de picozapato. - AFRICAN PARKS
TABERNAS (ALMERÍA), 29 (EUROPA PRESS)
La reserva animal del parque temático Oasys MiniHollywood, ubicada en Tabernas (Almería), se ha sumado a un programa de conservación del picozapato --Balaeniceps rex-- en los humedales de Bangweulu, en Zambia, para proteger a esta especie, de la que quedan menos de 8.000 ejemplares en libertad.
Según ha informado Oasys MiniHollywood en una publicación en su página web, el parque participa en el proyecto mediante apoyo económico y la difusión del trabajo que se desarrolla sobre el terreno.
El proyecto, pionero en el mundo, combina la vigilancia de nidos en libertad con la incubación y crianza de polluelos para devolverlos posteriormente a la naturaleza. La colaboración del parque almeriense ha coincidido con la liberación en su hábitat natural de Chibali y Kangond, dos jóvenes picozapatos criados dentro del programa.
El picozapato es un ave africana caracterizada por su gran pico en forma de zueco. Habita en los pantanos de papiro del centro y el este del continente, desde Sudán del Sur hasta Zambia, y está clasificada como especie Vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), mientras su población continúa en descenso.
Su reproducción es lenta y la especie se enfrenta a amenazas como la pérdida de hábitat, la caza furtiva y, especialmente, el tráfico ilegal de huevos y pollos.
Los humedales de Bangweulu comprenden unos 6.000 kilómetros cuadrados de llanuras inundables, papiros y juncos. Constituyen el límite más meridional de la distribución del picozapato y uno de sus principales refugios. African Parks gestiona este espacio protegido, que pertenece a las comunidades locales, junto con el Departamento de Parques Nacionales y Vida Silvestre de Zambia.
El proyecto comenzó en 2012 con el Programa de Protección de Nidos, mediante el que se contrata a vecinos de las comunidades locales como guardianes para vigilar los nidos día y noche durante la temporada de cría, entre junio y noviembre. Este sistema permite proteger a la especie, generar empleo e implicar a los habitantes de la zona en la conservación de su patrimonio natural.
En mayo de 2022 se abrió además el Centro de Crianza y Rehabilitación del Picozapato, el primero de este tipo en el mundo y equipado con incubadoras y criadoras de última generación. Hasta ese momento, únicamente se conocían dos casos de picozapatos criados por el ser humano, uno en Bélgica y otro en Florida.
La hembra suele poner dos huevos con varios días de diferencia. El pollo de mayor tamaño acapara el alimento, mientras que el segundo actúa en la práctica como un "seguro" en caso de que el primero no sobreviva y "rara vez" consigue salir adelante, pese a tener el mismo valor genético.
Por este motivo, el equipo retira ese segundo huevo de los nidos conocidos y lo traslada al centro. Allí, los cuidadores giran cada huevo a mano tres veces al día durante los aproximadamente 30 días de incubación. Una vez nacidos, los pollos permanecen varias semanas en una sala con temperatura y humedad elevadas hasta que les crece el plumaje.
Posteriormente, se trasladan a nidos rodeados de esteras de papiro para reducir al mínimo el contacto visual con las personas. Los polluelos tienden a identificar como progenitor al primer ser vivo que ven, por lo que, para evitar que reconozcan a los humanos como sus padres, los cuidadores emplean marionetas de picozapatos adultos para alimentarlos durante las diferentes etapas de crecimiento y reproducen grabaciones de vocalizaciones reales de la especie.
LIBERACIÓN Y SEGUIMIENTO DE LOS EJEMPLARES
Cuando los ejemplares jóvenes son capaces de volar y pescar por sí mismos, se liberan en los humedales con dispositivos GPS, que permiten al equipo conocer su integración en la población salvaje. Este proceso se ha aplicado a Chibali y Kangond, criados en el centro y liberados al medio libre.
El equipo de Bangweulu está dirigido por Maggie Hirschauer. La colaboración se suma a otros proyectos de conservación en los que participa el parque tanto en los hábitats naturales de las especies como en su reserva zoológica.
Entre los trabajos desarrollados por la reserva animal se encuentran la cría de la jirafa de Rothschild, la carraca europea y el ibis eremita, así como su participación en la incubación de huevos de tortuga boba. Además, MiniHollywood forma parte de más de 90 programas europeos de conservación de especies amenazadas.
"Formar parte de un proyecto tan pionero es un orgullo para todo nuestro equipo. El picozapato demuestra que la conservación funciona cuando se unen la ciencia, la innovación y las comunidades locales. Cada polluelo que vuelve a volar en Bangweulu es también un logro de todos los que visitan MiniHollywood Oasys", señala el parque en su web.