Imagen panorámica de un vertedero en Almería. - JUNTA DE ANDALUCIA
SEVILLA 22 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Andalucía ha clausurado varios vertederos ubicados en distintos municipios andaluces para transformarlos en espacios "seguros, restaurados y sin riesgos", como parte de una estrategia más amplia de gestión sostenible de los residuos que contara con una inversión inicial de 20 millones de euros.
Según ha señalado la Junta en una nota, se trata de un "ambicioso" plan de sellado y restauración de antiguos vertederos, que permitirá recuperar terrenos degradados, prevenir focos de contaminación y dar cumplimiento a los objetivos de economía circular y sostenibilidad ambiental marcados por la normativa europea. En cuanto a los 20 millones de euros concedidos en presupuesto, han contado con la inversión del Fondo Europeo de Desarrollo Regional --Fondos Feder--, en el marco del Plan Integral de Residuos de Andalucía --Pirec 2030--.
Asimismo, la directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, Carmen Jiménez Parrado, ha puntualizado que cerrar un vertedero "no es solo tapar una herida ambiental". "Es un compromiso firme con el presente y el futuro de los municipios afectados. Es una acción de gobierno que transforma el territorio y mejora la vida de sus habitantes", ha explicado.
Concretamente, la provincia de Almería es por ahora una de las que más actuaciones ha concentrado dentro de este programa, según ha señalado la Junta. A los sellados ya finalizados en los municipios de Bayarque, Instinción, Olula del Río, Paterna del Río y Tabernas, así como las actuaciones de limpieza y restauración ambiental en otras cinco localidades almerienses, se suman cuatro vertederos que ya han sido adjudicados o están en ejecución. A estos, hay que añadir otros dos que tienen prevista su licitación en los próximos meses. Todo ello, con una inversión global cercana a los 15 millones de euros.
Entre los proyectos ya en marcha destaca el sellado del vertedero de Albox, con un presupuesto de más de dos millones y medio de euros. Esta intervención, adjudicada a finales de 2024, permitirá eliminar un foco potencial de contaminación y regenerar un espacio próximo a la población. En paralelo, se avanza en la ejecución de los trabajos en el vertedero de Castro de Filabres, adjudicado por más de un millón de euros y actualmente en obras.
También se han iniciado los trabajos del sellado del vertedero de Líjar, por un importe cercano a los 700 mil euros, y se encuentra pendiente de licitación el cierre definitivo del vertedero de Cuevas del Almanzora. En el caso de Berja, la actuación está pendiente de adjudicación y cuenta con un presupuesto de más de dos millones de euros.
Para el Gobierno andaluz, el sellado de vertederos contempla una intervención técnica y ambiental compleja, que incluye la estabilización de residuos inertes, la instalación de sistemas de drenaje, la cobertura vegetal con especies autóctonas y la monitorización ambiental posterior. Estas medidas evitan filtraciones a los acuíferos y permiten la recuperación paisajística de los terrenos.
En base a esto, la directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, ha subrayado que desde la Junta "queremos que estos espacios puedan integrarse de nuevo en el entorno natural e incluso tener usos compatibles con el disfrute público o la restauración forestal".
UNA ACCIÓN INTEGRADA EN LA POLÍTICA AMBIENTAL DE LA JUNTA
Otro de los ejes prioritarios de esta Consejería, alineada con los objetivos marcados por la normativa comunitaria, nacional y andaluza --Pirec 2030-- es reducir drásticamente el vertido de residuos municipales, que deberá situarse por debajo del 10% del total generado en 2035.
Para lograrlo, Sostenibilidad y Medio Ambiente ha estado desarrollando un conjunto de actuaciones que se complementan entre sí, y que han partido desde un primer momento en un impulso a la recogida separada de biorresiduos, hasta la mejora en la separación de materiales de las plantas de tratamiento, pasando por nuevas infraestructuras como plantas de tratamiento de biorresiduos recogidos separadamente, puntos limpios y estaciones de transferencia. El cierre de vertederos supone, según ha afirmado la Junta, "el paso final de un modelo que ya se considera obsoleto y contrario a un modelo basado en la economía circular".
"El vertedero ha sido durante años la salida más fácil para lo que no sabíamos o no queríamos gestionar. Hoy lo sustituimos por tecnología, prevención, reciclaje y responsabilidad compartida", ha señalado la directora general. Las actuaciones previstas benefician especialmente a municipios de tamaño medio y pequeño, donde muchas veces los recursos técnicos y financieros no permiten asumir en solitario la clausura de sus antiguos vertederos.
Asimismo, la Consejería ha asumido esta responsabilidad con visión territorial, priorizando la cohesión y la justicia ambiental. "El Gobierno andaluz está comprometido con que ningún territorio quede atrás en esta transición. Clausuramos vertederos y apostamos por la apertura de nuevas oportunidades: en el empleo verde, mediante el fomento de la preparación para la reutilización, el reciclado y la valorización de materiales; en la mejora del medio ambiente y en la calidad de vida de los andaluces", ha afirmado Jiménez.
Es por ello que desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente han marcado como objetivo que en los próximos años, "estos lugares puedan ser símbolo de regeneración y de un nuevo comienzo".