Archivo - Delfines mulares durante una de las salidas de campo en el litoral andaluz. ARCHIVO. - UNIVERSIDAD DE OVIEDO - Archivo
SEVILLA 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, a través del Servicio de Emergencias frente a Varamientos de Mamíferos y Tortugas Marinas, realizó en 2025 un total de 43 necropsias de ejemplares varados en el litoral andaluz. Con más de 800 necropsias realizadas desde la puesta en marcha del Servicio en 2007, Andalucía dispone de una de las series de seguimiento sanitario de fauna marina "más completas" de España, lo que la sitúa como referente nacional del conocimiento y conservación de estas especies.
Las necropsias constituyen una herramienta fundamental para identificar las principales causas de mortandad, localizar las áreas de mayor riesgo y orientar las medidas de conservación para reducir estos episodios, como ha indicado la Junta en una nota.
Los resultados obtenidos hasta la fecha ponen de manifiesto que la principal causa de mortalidad de los cetáceos en la costa andaluza corresponde a causas naturales (56%), respecto de las causas de origen antrópico (36%), donde las más comunes son las capturas accidentales en artes de pesca (bycatch) seguidas de las colisiones con embarcaciones y otras afecciones asociadas a la acción humana.
La especie más afectada por este tipo de interacción es el delfín común (Delphinus delphis), clasificado como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, especialmente en la Demarcación Marina del Estrecho de Gibraltar y mar de Alborán, donde se concentra la mayor parte de los casos compatibles con la captura accidental.
Las necropsias y los estudios anatomopatológicos se desarrollan en el marco del Programa de Gestión Sostenible para la Conservación del Medio Marino Andaluz, que impulsa y desarrolla la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
Desde 2010, estos trabajos forman parte del Protocolo del Plan de Vigilancia Epidemiológica, incorporando estudios específicos para la detección de enfermedades emergentes como el Morbillivirus de los cetáceos, así como otras patologías de interés para la conservación de las poblaciones marinas.
Como se ha indicado, la colaboración institucional entre la Junta de Andalucía y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la empresa pública Tragsatec y de las convocatorias de la Fundación Biodiversidad, ha permitido avanzar en el cierre diagnóstico de 290 necropsias correspondientes a distintos años --2015, 2016, 2017, 2024 y 2025--, garantizando la continuidad y el análisis completo de este histórico sanitario.
SERVICIO OPERATIVO LOS 365 DÍAS DEL AÑO
El Servicio andaluz de Emergencias frente a Varamientos de Mamíferos y Tortugas Marinas atiende avisos ciudadanos a través del teléfono de emergencias 112 durante todos los días del año.
Tras la recepción de la alerta, los equipos veterinarios especializados se desplazan hasta el lugar de varamiento para evaluar el estado del ejemplar rescatado y el protocolo de actuación.
En el caso de ejemplares vivos susceptibles de recuperación, son trasladados a los Centros de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA), gestionados por la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (Amaya), así como a centros colaboradores de la Junta de Andalucía, para que reciban tratamiento veterinario, recuperación y posterior liberación al medio natural, en los casos que sea posible.
Si se trata de un deceso y el ejemplar presenta un adecuado estado de conservación, se practica una necropsia completa, con examen anatomopatológico estandarizado, toma de muestras para análisis histopatológicos, microbiológicos, virológicos y toxicológicos, y conservación de tejidos en un banco de muestras, para detectar las causas de la muerte de individuos y gestionar las medidas de protección de las especies.
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha recordado también la importancia de comunicar de forma inmediata cualquier avistamiento de un cetáceo o una tortuga marina varados a través del teléfono de emergencias 112, ya que una rápida intervención puede resultar determinante tanto para la recuperación de los ejemplares vivos como para la obtención de información científica que prevenga estos sucesos.