Actualizado 24/03/2007 17:25 CET

Cádiz.- Sucesos.- Se derrumba un antiguo asilo de Sanlúcar que se encontraba en rehabilitación sin provocar heridos

SANLÚCAR DE BARRAMEDA (CÁDIZ), 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un antiguo asilo de tres plantas que se encontraba en proceso de rehabilitación se derrumbó ayer en la calle Puerto en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), un suceso que se saldó sin heridos gracias a la intervención del Consorcio de Bomberos de la provincia de Cádiz en el Parque de Sanlúcar, quienes descartaron que hubiera alguna persona atrapada.

En un comunicado remitido a Europa Press, los Bomberos informaron que el servicio se inició a las 22:30 horas tras una llamada del 112 alertando del derrumbe de un edificio de tres plantas y advirtiendo de la posibilidad de que pudiera haber personas atrapadas en su interior, por lo que también se activó la Unidad Canina de Rescate del CBPC.

Cuando los Bomberos llegaron al lugar y estudiaron el edificio, un antiguo asilo abandonado en proceso de rehabilitación --compuesto por dos plantas más azotea--, se procedió a su derrumbe en su totalidad. A pesar de que nadie parecía haber resultado herido, fueron advertidos de que es un inmueble que suele ser frecuentado por personas sin techo y toxicómanos, por lo que existía la posibilidad de que alguien hubiera quedado atrapado entre los escombros.

En este sentido, los perros de la Unidad Canina de Rescate del CBPC rastrearon el lugar buscando a personas atrapadas y, después de unas tres horas de búsqueda, la actuación confirmó que no había heridos entre los escombros.

Al lugar se desplazó una dotación de seis bomberos del Parque del Consorcio Provincial en Sanlúcar y la Unidad Canina de Rescate del CBPC con cinco vehículos --uno pesado, uno ligero, un vehículo mando y dos de la Unidad Canina--, además de agentes de la Policía Local y Nacional.

Por otro lado, en la noche del viernes, se produjo la caída del techo de un inmueble en la calle Cervantes 43, en la capital gaditano. Al lugar acudieron una patrulla y una dotación de Bomberos que, tras inspeccionar la vivienda, observaron que las vigas del techo del primero piso se encontraban descolgadas.

De este modo, los Bomberos ordenaron tanto el desalojo de los moradores, un matrimonio y sus dos hijos mayores de edad, como el apuntalamiento del techo de la finca como medida de seguridad. Además, el inquilino resultó ser el propietario del inmueble.