Archivo - Operarios en la planta de Moeve. - MOEVE - Archivo
SAN ROQUE (CÁDIZ), 7 (EUROPA PRESS)
El Parque Energético San Roque y la Planta Química Puente Mayorga, centros industriales de Moeve en San Roque (Cádiz), invirtieron durante el año 2025 un total de 100,7 millones de euros en actuaciones vinculadas a la gestión ambiental, destacando los proyectos relacionados con la mejora de la gestión del agua, la eficiencia energética, la reducción de emisiones y gestión de residuos, tal y como se establece en la auditoría EMAS.
Según ha explicado la compañía en una nota, de esta cantidad, más de 51 millones de euros corresponden al Parque Energético San Roque, mientras que más de 49 millones fueron invertidos por Puente Mayorga. Asimismo, ha señalado que en suma, en los últimos tres años Moeve ha destinado cerca de 224 millones a actuaciones ambientales en ambos centros industriales.
Rosendo Rivero, director del Parque Energético San Roque, ha destacado que "la Declaración Ambiental EMAS recoge los avances alcanzados durante el último ejercicio en materia de gestión ambiental". "Las actuaciones desarrolladas en 2025 han contribuido a mejorar distintos indicadores relacionados con el uso eficiente de los recursos y el comportamiento ambiental de las instalaciones", ha añadido.
Igualmente, ha manifestado que "estos resultados ponen de manifiesto la evolución de los indicadores ambientales y el trabajo realizado en el marco de la mejora continua y de una gestión responsable, en línea con los compromisos de sostenibilidad y diálogo con el entorno".
Por su parte, Javier López Pupo, director de la Planta Química Puente Mayorga, ha señalado que la declaración ambiental EMAS 2025 refleja "el compromiso inversor de la compañía, año tras año, de seguir implantando mejoras en una instalación considerada como uno de los centros de referencia más innovadores del sector". En este sentido, ha explicado que "en 2025 se han llevado a cabo importantes actuaciones orientadas a la optimización de los procesos, la eficiencia energética y la descarbonización, con el objetivo de acelerar la transformación iniciada en Moeve y ampliar nuestra cartera de productos sostenibles".
MEJORAS EN LA GESTIÓN DEL AGUA Y RESIDUOS
La compañía ha señalado que ambos centros industriales continúan desarrollando actuaciones dirigidas a mejorar el uso eficiente de los recursos y reducir la huella ambiental de sus procesos, impulsando iniciativas alineadas con los principios de economía circular y la descarbonización.
En este sentido, ha indicado que cuenta con una hoja de ruta en torno a la Economía Circular reconocida por la certificación de AENOR, que está centrada en minimizar la captación de agua dulce, maximizar el uso de los residuos como materia prima, reduciendo su envío a depósito controlado y velar por el cuidado de la biodiversidad.
Según ha explicado la compañía, el Parque Energético San Roque ha logrado reducir un 17% su consumo de agua respecto a 2023 gracias a diferentes actuaciones desarrolladas en sus instalaciones, entre ellas mejoras en la red de aguas pluviales y la puesta en marcha del nuevo emisario, aumentando la capacidad del tratamiento de las aguas y una reducción de hasta un 14% del vertido final respecto a hace tres años. Además, durante el ejercicio consiguió recircular un total de 733.000 metros cúbicos, tras la puesta en marcha en 2024 de la planta de recirculación de aguas.
Otro de los aspectos destacados, según la compañía, ha sido el avance en economía circular. Así, ha indicado, el Parque Energético San Roque ha alcanzado un 61,5% de valorización de residuos durante 2025 y continúa avanzando con la tramitación de los permisos ambientales necesarios para el coprocesado de residuos Sandach como materia prima para soluciones energéticas.
Por su parte, la Planta Química Puente Mayorga superó el 60% de valorización de residuos, consolidando su evolución hacia modelos productivos más circulares y eficientes. Uno de los proyectos más destacados del año pasado ha sido la instalación de nuevos cambiadores de alta eficiencia en la unidad PACOL y las mejoras en los precalentadores de distintos hornos de la instalación, contribuyendo a la reducción de emisiones y a una mayor eficiencia energética, ha explicado.
En este sentido, ha apuntado que otro de los hitos del año ha sido la reclasificación del ácido sulfúrico generado en la instalación como subproducto, tras un proceso de trabajo técnico y administrativo desarrollado durante más de dos años. Esta medida aporta valor a un recurso anteriormente considerado residuo, mejora la eficiencia de los procesos y contribuye a disminuir la generación de residuos.
La compañía ha manifestado que Moeve trabaja en San Roque para ser más eficiente en el consumo de energía y mitigar así la huella ambiental de los procesos. Las instalaciones se encuentran certificadas bajo la norma ISO 50001, cuyo objetivo es fomentar la eficiencia energética, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementar el aprovechamiento del excedente de energía.
También se ha verificado la memoria ambiental de la terminal marítima del Parque Energético San Roque para dar cumplimiento a la Guía de Buenas Prácticas Ambientales de Puertos del Estado.
Moeve ha explicado que según se desprende de ambas declaraciones, auditadas por AENOR, el Parque Energético San Roque y Puente Mayorga han logrado la certificación del sistema de gestión ambiental conforme a la norma ISO 14001, así como la validación de Declaración Ambiental EMAS.
Adicionalmente las declaraciones medioambientales contienen información sobre otros aspectos que van desde el control de ruidos, pasando por la gestión de las emisiones al aire o las acciones formativas y de sensibilización del personal, estando siempre a disposición del ciudadano y de las instituciones y organizaciones en la web de la compañía, ha apuntado la compañía.
Moeve, a través de su fundación, creada en 2016, trabaja proactivamente en la defensa y mejora de la biodiversidad en los entornos de sus centros de producción. Ejemplo de ello es la recuperación y puesta en valor de la Estación Ambiental Madrevieja en San Roque, un espacio natural donde se conserva el humedal y se llevan a cabo actividades de educación ambiental y proyectos de biodiversidad.
En este sentido, ha señalado que la Estación Ambiental Madrevieja ha recibido más de 14.000 visitantes desde su apertura al público hace más de diez años y ha puesto en marcha proyectos de recuperación de especies como la lechuza común y el galápago europeo.