La presidenta del Grupo Osborne, Sofía Osborne, en la celebración de la Junta General de Accionistas, donde ratificaron las cuentas correspondientes al 2025. - GRUPO OSBORNE
EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ), 15 (EUROPA PRESS)
Osborne ha celebrado su Junta General de Accionistas, en la que se han ratificado las cuentas correspondientes al ejercicio 2025. La compañía cerró el año con unas ventas netas de 252,5 millones de euros frente a 251 millones en 2024; un Ebitda de 35,4 millones de euros frente a 37,6 millones en 2024 y un beneficio neto de 12,9 millones de euros frente a 16,1 millones en 2024. Además, Osborne redujo su deuda neta bancaria de 95,5 millones a 92,4 millones, confirmando así la "solidez" de su balance.
Según ha detallado el Grupo Osborne en una nota, estos resultados reflejan "la resiliencia del modelo de negocio" de Osborne, que ha logrado "sostener las principales magnitudes financieras" en un "entorno especialmente complejo" caracterizado "por la inestabilidad geopolítica, el deterioro del consumo y una creciente presión de los costes sobre los márgenes".
En esta línea, los resultados en el mercado doméstico "no se han podido trasladar plenamente al negocio internacional", cuya facturación descendió un dos por ciento. Esta evolución responde fundamentalmente a factores exógenos, entre ellos la revalorización del euro frente al dólar y otras divisas --que ha tenido un impacto negativo estimado en 0,6 millones de euros--, el incremento de los aranceles en determinados mercados y el impacto de la peste porcina africana, que limitó temporalmente la exportación de productos de Cinco Jotas a algunos destinos. Descontando estos efectos, el negocio internacional mostró un "comportamiento robusto", con una "evolución positiva de la demanda en mercados y marcas clave".
Durante 2025, Osborne ha operado en un contexto marcado por "importantes desafíos" como la caída estructural del consumo de alcohol, la contracción del consumo en hostelería, la revalorización del euro frente al dólar y al yuan, el incremento de los aranceles en EEUU y las subidas de costes de las materias primas, así como disrupciones puntuales como el brote localizado de peste porcina africana.
A pesar de ello, la compañía ha logrado mantener el crecimiento de su negocio de ibéricos, reforzar la cuota de las marcas de bebidas espirituosas en "mercados clave" y limitar la caída de su negocio de vino, "muy afectado por la tendencia global de menor consumo".
En línea con su estrategia a largo plazo, más allá de los resultados del ejercicio, Osborne ha continuado impulsando sus principales ejes de transformación. Según la entidad, han reforzado las marcas e impulsado la innovación a través del desarrollo de portafolio, con especial foco en el refuerzo de sus marcas estratégicas --5J, Nordés, Veterano-- y en el impulso a sus innovaciones --nuevos loncheados 5J, Veterano ready-to-drink, Nordés 0,0 y Licores del Mono, entre otros--.
La internacionalización, a pesar de las circunstancias adversas ya mencionadas, es otro de los ejes de Osborne. Así, ha reforzado sus apuestas por los principales mercados --Alemania, EEUU, Italia y China-- en los que se ha incrementado el 'sell-out' a consumidores finales, ha ampliado su red de distribución y ha impulsado una diversificación geográfica "que mostrará sus frutos en los próximos años".
El tercer eje anunciado por el Grupo es la eficiencia operativa y digitalización. Durante 2025, Osborne ha acometido inversiones por valor de 12,8 millones destinadas a "mejorar la eficiencia industrial y la cadena de suministro, destacando proyectos en las plantas productivas de Jabugo, Riofrío, y Bodegas Montecillo". Complementariamente, la compañía ha reforzado su ecosistema digital --mejoras del modelo analítico, implantación IA, mejoras en ciberseguridad-- y al impulso del negocio B2C, con un incremento del 17 por ciento de la facturación del canal 'e-commerce'.
Por último, Osborne ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente, destacando el origen renovable del cien por cien del consumo eléctrico, los "importantes avances" en materias de economía circular y reducción de residuos y el mantenimiento de inversiones orientadas a la eficiencia energética.
Asimismo, la compañía ha mantenido su apoyo a la Fundación Osborne, que ha reforzado su labor social mediante iniciativas como la Escuela Gastro que, desde su nacimiento, ha formado ya a más de 300 alumnos con una tasa de inserción laboral del 95 por ciento.
En palabras de la presidenta de la compañía, Sofía Osborne 2025 ha sido "un año especialmente exigente, en el que hemos tenido que operar en un entorno de elevada incertidumbre. A pesar de ello, hemos logrado mantener nuestros resultados y la solidez de nuestro balance".
"Como empresa familiar con más de 250 años de historia, seguimos apostando por el largo plazo, reforzando nuestra capacidad de adaptación y apoyándonos en nuestros valores para afrontar el futuro con confianza", ha agregado.