SEVILLA 15 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los trabajadores de la planta de Cementos Portland, en Alcalá de Guadaíra (Sevilla), han mostrado este jueves su preocupación al no conocer oficialmente ni con exactitud cómo afectará el cierre temporal de dos de las ocho fábricas de la compañía en España y el expediente de regulación de empleo que planteará, en principio también temporal, para unos 500 trabajadores.
Fuentes sindicales han señalado a Europa Press que no existe información oficial al respecto, aunque parece que el cierre se llevará a cabo en las fábricas de Cataluña y País Vasco y no en Sevilla, así como el ERTE.
Por otra parte, la empresa sí ha reclamado a los 153 trabajadores de Sevilla una congelación salarial para 2012. En este sentido, han apuntado que trabajadores y empresas pactaron una subida para 2012 de 2,6 por ciento del salario, aunque ahora la firma está intentando negociar este punto, junto con algunos complementos que reciben los trabajadores, ante la situación económica actual. "La planta está prácticamente parada por el stock que hay acumulado, ante la bajada de ventas de cemento", han subrayado.
Cabe recordar que Cementos Portland cerrará "temporalmente" dos de sus ocho fábricas de España y planteará expedientes de regulación de empleo (ERE), en principio también temporales, para unos 500 trabajadores, el 16,6 por ciento de su plantilla, según informaron en fuentes de la filial del grupo FCC.
La medida forma parte del plan de reestructuración que Portland prevé completar este año. El plan supondrá un coste de unos 50 millones de euros y tiene el doble objetivo de "racionalizar y adecuar" su estructura industrial ante el desplome del mercado de cemento en España y recortar su deuda.
Portland decidirá las dos plantas que pararán en función de sus estructuras de costes y su ubicación. La cementera cuenta con cuatro fábricas en el Norte (Cantabria, Bilbao, Pamplona y Palencia) con dos en Cataluña, y con una en Madrid y en Sevilla.
Según la empresa, en caso de que se mantenga la demanda registrada en los dos primeros meses, el consumo de cemento en España cerrará 2012 en un nuevo mínimo histórico de alrededor de 16 millones de toneladas, un volumen similar al de mediados de los ochenta y un tercio del máximo de 56 millones registrado en 2006, en pleno 'boom' constructor.