Actualizado 04/05/2012 23:21 CET

UPA-A defiende la comarcalización del presupuesto de la PAC para no desviar fondos del olivar

BEGÍJAR (JAÉN), 4 May. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez, ha celebrado este viernes en Begíjar (Jaén), una asamblea informativa con agricultores y regantes de la comarca de La Loma en la que ha afirmado que se necesita el reconocimiento de la diversidad de la agricultura y la singularidad del olivar para mantener las ayudas comunitarias al nivel actual.

Para eso, según UPA-A, Agustín Rodríguez expuso que el Estado miembro tiene que tener competencias para decidir el reparto del presupuesto, lo que significa defender la comarcalización para evitar los trasvases de ayudas de un olivar productivo a otras hectáreas no productivas, o de provincias como Jaén a otros territorios.

"La capacidad normativa del Estado miembro para tener en cuenta la diversidad de la agricultura y del olivar es fundamental para que el sistema de ayudas se mantenga como hasta ahora", dijo Agustín Rodríguez. Pero, al mismo tiempo, planteó la necesidad de poner en marcha medidas en la PAC para superar el principal problema del sector olivarero, que es el precio. "Hay que insistir en la actualización de mecanismos de regulación del mercado y que sea el sector, a través de la Interprofesión el que tome medidas para mejorar los precios. Se trata de mecanismos básicos de regulación del mercado que son muy importantes para la regulación del precio", apuntó.

"Es muy importante que se mantenga el máximo de ayudas y que evitemos que pueda haber transferencias, sobre todo hacia superficies que no van a producir. Entendemos que no puede ser posible desviar ni un solo euro dirigido a potenciar una agricultura productiva como el olivar, y necesitamos mecanismos de regulación de mercado. Sobre todo, lo que planteamos es una salida para el precio, que hoy nos preocupa. Hay que seguir avanzando en la concentración de la oferta. Esta provincia tiene que vertebrar la oferta en cuatro o seis grandes grupos que permita hablar de tú a tú con la gran distribución, con los cinco que compran, que son los que están imponiendo precios cada vez más a la baja", argumentó.

Al respecto, Agustín Rodríguez recuerdó que el sector ha hecho lo más difícil. "Quién nos iba a decir que íbamos a conseguir exportaciones que ya superan las 800.000 toneladas. Y además, recordar que no tenemos un problema de precio, porque el consumidor final de esas exportaciones paga por encima de seis euros, por lo que hay margen para subir el precio en origen. Solo falta equilibrar las estructuras de mercado, hay que hacer fuerte a la producción, uniendo las cooperativas en cinco o seis grandes grupos, que permita realmente un equilibrio a la hora de vender".

Y lanzó tres mensajes muy claros. "Tenemos que concentrar la oferta, para tener capacidad de negociación y poder influir en la conformación de los precios en origen, tenemos que reformar normas que pongan freno a la política abusiva de la gran distribución, que está imponiendo precios muy bajos y haciendo una política absolutamente de desprestigio del aceite con ofertas permanentes, y tenemos que reforzar la política de exportación porque la salida pasa por crecer en las exportaciones, donde hay precio y futuro para el sector".

Agustín Rodríguez también explicó los perjuicios del acuerdo de la Unión Europea con Marruecos, que supondrá la pérdida de miles de puestos de trabajo y el cierre de miles de explotaciones porque se eliminan los derechos de aduana en la mayor parte de las producciones agrícolas, como es el caso del aceite de oliva y de la aceituna de mesa. Pero, además, ha analizado la futura reforma de la Política Agraria Común (PAC) y explicado la situación de los precios, lanzando tres mensajes muy claros para el futuro del sector: Concentración de la oferta para tener capacidad de negociación y poder influir en la conformación de los precios en origen; reforma de las leyes que pongan freno a la política abusiva de la gran distribución; y reforzamiento de la política de exportación, que es donde hay precio y futuro para el sector del aceite de oliva.

Agustín Rodríguez argumentó que el acuerdo de libre comercio de la UE con Marruecos complica la situación porque significa que el país marroquí podrá importar a la UE, a arancel cero, toda la producción que considere de aceite de oliva, aceituna de mesa y buena parte del resto de producciones, puesto que todo aquello que no está en cupos es arancel cero. Agustín Rodríguez explica que si bien es cierto que, en estos momentos, la producción de aceite en Marruecos no es preocupante, porque hablamos de unas 130.000 toneladas, de las que ellos consumen 90.000 y exportan, sobre todo a Estados Unidos, unas 20.000 toneladas, lo que preocupa a UPA-Andalucía es el efecto llamada de las inversiones en Marruecos de nuevas plantaciones, no por agricultores, sino como una nueva forma de especular. Al respecto, el Secretario General de UPA-Andalucía ha advertido que Marruecos puede convertirse en la puerta de entrada de todo el Mediterráneo.