Publicado 14/08/2020 12:38:26 +02:00CET

FAMP trabaja en estrategias energéticas bajas en carbono por el proyecto Support para apoyar a gobiernos locales

FAMP trabaja en estrategias energéticas bajas en carbono por el proyecto Support para apoyar a gobiernos locales
FAMP trabaja en estrategias energéticas bajas en carbono por el proyecto Support para apoyar a gobiernos locales - FAMP

SEVILLA, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), desde hace más de dos años, trabaja en el proyecto europeo Support cumpliendo el compromiso de favorecer el cambio de modelo energético y su evolución hacia otro basado en una mayor diversificación energética que impulse medidas de ahorro y eficiencia que revertirán en una transformación definitiva del sistema energético actual.

Según informa en una nota la FAMP, tras el cierre de la primera fase del proyecto, el Plan de Acción Regional aprobado por el Programa Interreg Europe, la Federación ha comenzado a trabajar en la fase 2 del proyecto. En esta segunda fase, y fruto del intercambio regional e interregional, con el apoyo del mapa de actores que se está efectuando, se incluyen acciones orientadas a mejorar la implementación de las distintas estrategias de economía baja en carbono.

Entre las acciones incluidas en el plan de acción, destaca la acción piloto Red de la Energía de los Municipios Andaluces (Redema): Observatorio Regional de la Energía, aprobada por el comité de seguimiento del Programa Interreg Europe y financiada a través del programa Interreg Europe 2014-2020. Esta acción piloto tiene por objetivo facilitar y promover el intercambio de información entre las autoridades locales andaluzas, a través de la recogida, gestión y sistematización de datos energéticos para mejorar el desarrollo y seguimiento de los Planes de Energías Sostenibles (PAES).

A través del Observatorio Regional de la Energía Redema, la FAMP pretende potenciar esta red, con el proceso de recogida, análisis y gestión de datos energéticos de edificios públicos a través de una plataforma digital, lo que permitirá desarrollar directrices de 'benchmarking energético' agregadas por tipología de edificios sanitarios, educativos, deportivos y administrativos, en función de sus características: superficie, número de trabajadores, números de usuarios, horas de funcionamiento y tipo de equipamiento público.

La FAMP explica que el uso de las TICs y las directrices que se van a fijar permitirán a responsables políticos y personal técnico --gracias al uso de datos reales- tomar conciencia de la brecha de consumo y ahorro entre los edificios de la misma tipología, con el fin de identificar las posibles medidas de eficiencia energética a desarrollar.

Incide en que el Covid-19 ha obligado a redefinir el modo de actuar con respecto a las tareas previstas para el desarrollo del proyecto, lo que no ha supuesto una variación en los objetivos fijados; "todo lo contrario, se han reforzado aún más si cabe, y ha permitido contacto directo con los actores invitados a participar y con los propios adheridos".

Durante los últimos meses se ha desarrollado una de las líneas de trabajo, como es el establecimiento de alianzas regionales para reforzar la cooperación interinstitucional. Hasta la fecha, se han recibido la firma de 34 cartas de apoyo tanto con entidades públicas como privadas y se han mantenido reuniones bilaterales con actores claves --Agencia Andaluza de la Energía, Agencias Provinciales y locales de la Energía, Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, Dirección General de Industria, Energía y Mina de la Consejería de Hacienda, Industria y Energía, de la Junta de Andalucía-- con objeto de dar a conocer el Observatorio Regional de la Energía.

Los días 17 y 29 de septiembre tendrán lugar de forma 'online' dos talleres de trabajo donde se definirán el modelo de datos que albergará la plataforma en función de la calidad y número de las fuentes de información identificadas, así como los parámetros clave que van a permitir a los equipos técnicos y representantes políticos mejorar la toma de decisión sobre sus políticas energéticas en edificios públicos.