Acusado de la muerte a un británico tras una pelea niega que lo empujara y que quisiera tirarlo

Actualizado 20/05/2014 17:23:57 CET

Los hijos del fallecido, que resultaron lesionados, reconocen a los procesados como participantes pero no concretan qué hizo cada uno

MÁLAGA, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El joven acusado por la Fiscalía de Málaga en relación con la muerte de un británico, días después de que se produjera una pelea en junio de 2009 en el municipio malagueño de Cómpeta, en la que participaron varias personas, ha negado que lo empujara o que su intención fuera tirarlo por las escaleras, sino sólo "defenderme", y ha asegurado que previamente la víctima había ido hacia él y le había pegado dos puñetazos de forma "sorpresiva".

La Sección Tercera de la Audiencia de Málaga ha continuado este martes el juicio contra 15 jóvenes, acusados por participar en esta pelea contra un grupo de ingleses, entre los que estaba la víctima, dos de sus hijos y tres amigos. El fiscal acusa a 12 procesados de un delito de riña tumultuaria, a otros dos por un delito de lesiones y a uno sólo de los jóvenes lo acusa por un delito de homicidio, solicitando inicialmente 12 años de prisión.

Este acusado ha explicado que aunque estaba en el local en el que se originó la pelea, él no participó, pero sí escuchó "botellazos" y observó lo que ocurría, asegurando que vio al grupo de ingleses, incluido el que posteriormente falleció, "casi dar más que recibir". Asimismo, ha señalado que subió a la parte alta de otro establecimiento cercano "para quitarse de en medio", junto con su hermano, también acusado.

Estando allí, la víctima subió, visiblemente afectada por la pelea, y, de forma "sorpresiva" le dio dos puñetazos, uno en la sien y otro en el labio, ante lo que ha dicho: "me defendí, sólo protegiéndome con los brazos", aunque, ha añadido, "pude darle algún manotazo". Ha indicado que el hombre posiblemente perdió el equilibrio y cayó hacia el lado, insistiendo en que no le empujó en absoluto.

Otro acusado, al que la Fiscalía le achaca un delito de lesiones por el que pide cuatro años de prisión; pero la acusación particular --que representa a la familia-- acusa de la muerte de la víctima--, ha admitido que, también tras recibir una agresión, lanzó una botella, pero ha negado que la rompiera en la cabeza del fallecido, de quien ha dicho, aunque recibió el impacto de dicho objeto, "siguió peleando".

"Yo le tiro la botella, pero no se la reviento en la cabeza, porque era imposible acercarse a él", ha apuntado este procesado, que ha coincidido con el anterior en que la pelea no comenzó por celos porque los ingleses estuvieran bailando con las chicas, sino por otro altercado, eso sí, ocurrido dentro del local con otro de los acusados. Ambos han reconocido también que en la reyerta, volaron numerosos objetos.

El tercer acusado que quedaba por declarar ha explicado que, como los demás, recibió un puñetazo de la víctima, tras lo que cogió un palo, "pero sólo lo moví para que no se me acercara nadie", apuntando que no sabe si dio a alguien o no mientras lo agitaba.

PERJUDICADOS

Los dos hijos del fallecido que resultaron lesionados en la pelea --y que entonces tenían 16 años-- han declarado este martes en el juicio y ambos han reconocido a los acusados como participantes en la reyerta, aunque no han podido concretar qué hizo cada uno de ellos, puesto que, han asegurado, estaban "peleando por su vida" y no estaban pendientes del resto. Han asegurado que los atacantes utilizaron macetas, puños americanos, botellas y palos.

Los dos han asegurado que no son profesionales del boxeo, pero sí tienen conocimientos que les permitieron defenderse del "ataque". Así, uno de los hijos ha afirmado que estaba "peleando por mi vida y ellos intentaban matarnos", indicando que cree que les pegaron porque "somos ingleses". Éste ha reiterado que los acusados estuvieron implicados, aunque a algunos no los identificó en su momento, según las defensas.

Este joven ha insistido en que es "muy difícil" decir cuál fue la participación de cada uno de los supuestos implicados porque "fue un poco aterrador" la situación que vivió, ya que "todos estaban atacando". Ambos han indicado que no vieron el momento de la caída de su padre, pero han asegurado que una vez en el suelo "le seguían pegando".

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