Actualizado 07/01/2007 13:32 CET

Málaga.-Junta inspecciona 34 quioscos y levanta 11 actas por vender tabaco sin tener la máquina que les permite hacerlo

MALAGA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

El servicio de Consumo de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía ha inspeccionado, según acordó con la Asociación de Vendedores de Prensa y Revistas de Málaga (Akima), 34 quioscos, sobre todo de la capital, con el objetivo de controlar la presunta venta de tabaco en establecimientos que no estuvieran autorizados. Así, levantó 11 actas por no tener las correspondientes máquinas expendedoras.

Esas actas serán remitidas a Sanidad, que se encargará de abrir los correspondientes expedientes, según informaron a Europa Press desde el Gobierno andaluz. No obstante, precisaron que prácticamente la totalidad de esos 11 quioscos argumentaron que estaban a punto de instalar la máquina necesaria para la venta de tabaco.

Por su parte, el presidente de Akima, Jerónimo Núñez, señaló que ya hay montadas unas 340 máquinas expendedoras para vender cigarrillos, después de que la entrada en vigor, a principios de 2006, de la ley estatal antitabaco se lo impidiera. De esas, en torno a 240 se encuentran en la capital, mientras que el resto estaría en Estepona, Marbella, Rincón de la Victoria, Torremolinos, Antequera y Ronda.

FINALES DE FEBRERO

El objetivo es instalar 500 máquinas, ante lo que Núñez advirtió de que el plazo que se da la asociación para ello es "finales de febrero". "A partir de entonces, quien no la tenga montada, Akima no se la va a montar, así que si la quiere, tendrá que ponerla por su cuenta", apostilló.

"Hay algunos quiosqueros que creen que esto es broma y que las máquinas no son necesarias, pero seguro que cuando vengan las sanciones, entonces les entrarán las prisas", manifestó a Europa Press el responsable de la Asociación de Vendedores de Prensa y Revistas de Málaga.

Por todo ello, Núñez indicó que Akima va a pedir una reunión "urgente" con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía porque "no se puede consentir que nos exijan poner una máquina y ahora todo el mundo esté pasando y no quieran instalarla". "Si esto sigue así, los que las tenemos puestas, las quitaremos y venderemos de forma manual", declaró.