Piden 22 años por asesinar a su novia Sibora en Torremolinos y emparedar el cuerpo, descubierto nueve años después

Archivo - Agentes hallan un cadáver emparedado en Torremolinos
Archivo - Agentes hallan un cadáver emparedado en Torremolinos- POLICÍA NACIONAL - Archivo
Europa Press Andalucía
Actualizado: jueves, 5 marzo 2026 13:36

   MÁLAGA, 4 (EUROPA PRESS)

   La Fiscalía de Málaga ha solicitado 22 años de prisión para el acusado de supuestamente asesinar en 2014 a su pareja Sibora, cuyo cuerpo fue encontrado emparedado nueve años después, en 2023, en una vivienda de la localidad malagueña de Torremolinos, a raíz de la detención de este hombre por el presunto asesinato de su última expareja, Paula, por el que será juzgado la próxima semana.

   En el caso de Sibora, la fiscal le acusa inicialmente de los delitos de asesinato en el ámbito de la violencia de género, con alevosía y la agravante de parentesco, por el que pide 20 años de prisión; y contra la integridad moral, por el que solicita una pena de dos años, "atendiendo a la gravedad y largo periodo en que se han venido cometiendo los hechos".

   Así consta en las conclusiones provisionales del fiscal, a las que ha tenido acceso Europa Press, en las que, además de prisión, solicita que se le imponga la prohibición de aproximarse a la madre de la víctima y comunicarse con ella durante cinco años, y a que la indemnice por el daño moral con 167.588 euros por la muerte de su hija y con 30.000 euros por el delito contra la integridad moral.

   Según la Fiscalía, el acusado conoció en 2009 a Sibora, cuando ella tenía casi 19 años, en la localidad italiana de Nettuno, donde ambos residían, y en 2010 la pareja se trasladó a vivir a España, concretamente a Torremolinos. La fiscal señala que como ella no tenía su documentación en regla, llegó con una identidad falsa, como nacida en Roma.

   Tras convivir en varios lugares de Torremolinos, e incluso alquilar Sibora un apartamento independiente, en 2013, y con la relación temporalmente cesada a finales de ese año, volvieron a convivir en la fecha de los hechos en un inmueble en la zona de El Calvario, cerca del Ayuntamiento, que el acusado había alquilado y donde fue encontrado el cadáver.

   En día y hora indeterminados, en cualquier caso durante la semana del 7 al 14 de julio de 2014, en dicha vivienda, presuntamente, considera la acusación pública, "el investigado atacó a Sibora --entonces con 22 años-- con un arma blanca y, tras asestarle al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda, le causó la muerte", tras lo que estuvo "con el cadáver" un tiempo no determinado".

   Según el ministerio fiscal, pensó "cómo deshacerse del cuerpo, hasta que finalmente decidió esconderla en la propia vivienda, en un habitáculo obrado en un hueco de la segunda planta abuardillada del ático", que construyó con ayuda de un albañil compatriota conocido suyo, contra el que no se ha seguido causa alguna al no existir certeza de que conociera el contenido de lo que allí se escondía.

   En los días y meses sucesivos se esforzó en hacer creer a todos los conocidos de Sibora que ella se había marchado. A la madre de Sibora le dijo que no sabía nada de su hija, que habían discutido y se había marchado. Incluso llegó a comparecer en la Comisaría de Policía para denunciar su desaparición, tras lo que se abrieron diligencias judiciales por la desaparición.

   La última vez que el acusado acudió a declarar a comisaría por esto fue en septiembre de ese año, cuando se hizo eco de supuestas noticias de otras personas sobre que la habían visto en Italia o Tenerife y entregó objetos personales. Además, dice el fiscal, en los ocho meses siguientes dio a la madre "falsas esperanzas de que siguiera viva y le hizo creer que se había marchado voluntariamente".

   El escrito de conclusiones provisionales describe todas las versiones que dio a distintas personas, en ocasiones, "llorando, diciendo que quería que Sibora volviera, que estaba enamorado, que se querían casar". Y hubo "rumores falsos propagados durante años" por el entorno del acusado según lo que él contaba "por lo que no solo ocultó que se encontraba muerta y dónde se hallaba su cadáver, sino que la desacreditó y con ello vejó a la familia".

   "Pasados nueve años desde que causara intencionadamente la muerte a Sibora", dice el ministerio fiscal, el día 17 de mayo de 2023, el investigado fue detenido como presunto autor de la muerte, también usando un arma blanca, de la que había sido su pareja hasta ese momento, Paula, cuyo juicio con jurado popular comienza este próximo lunes.

   Dentro de esta última investigación, constan unas manifestaciones "espontáneas del detenido" una vez terminada la declaración asistida por letrada, y al ver una fotografía de Sibora en el despacho policial manifiesta: "Quiero colaborar porque esto me va a perseguir siempre, como lo de Marta del Castillo... Sibora está cerca, en El Calvario, en una casa, enterrada en una pared, vamos, que os llevo allí", precisando que estaba en el ático donde ambos vivían.

   "Nos peleamos y me pasé con ella", dijo en ese momento el acusado, que rechazó volver a declarar en presencia de su letrada y manifestó que informaría de esto a la autoridad judicial. En esa declaración, "de nuevo mintiendo", negó todo lo dicho en esa manifestación espontánea.

   No obstante, la investigación paralela para localizar el cadáver de Sibora dio sus frutos y, tras varios registro en el lugar de los hechos, una vez localizada la vivienda exacta, y con catas en paredes y con efectivos especializados que usó un sistema especial de introducción de cámaras por las paredes, finalmente el cuerpo fue localizado. Sus restos descansan actualmente en Italia, a donde fue repatriado para que sus familiares le dieran digna sepultura.

   El escrito de la acusación pública describe todo el proceso de exhumación, en el que fueron encontrados en distintas profundidades objetos como un ramo de flores, fotografías, un machete, maquillaje, una funda de color roja con unas gafas graduadas en su interior, hasta llegar al cadáver dentro de un saco y envuelto en plásticos.

   Según el examen forense de los restos, es una muerte violenta causada por heridas de arma blanca por la espalda, lo que ocasionó una insuficiencia respiratoria aguda y shock hipovolémico, ya que se vieron afectados órganos vitales. También concluye que se utilizó una fuerza "considerable" a la hora de ocasionarle las cuatro lesiones que presentaba.

   Por estos hechos también será juzgado por un jurado popular, igual que en el caso del asesinato de su última novia, Paula, cuyo juicio comienza el próximo lunes y se prolongará durante la semana. La Fiscalía pide en esa causa una pena de 28 años de prisión. También le consta una sentencia de conformidad por amenazas.

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