El coordinador general de Izquierda Unida, Toni Valero, durante su entrevista con Europa Press. - ALEX ZEA/EUROPA PRESS
MÁLAGA 1 Ago. (EUROPA PRESS) -
El coordinador general de Izquierda Unida Andalucía, Toni Valero, considera sobre la posibilidad de que el PP-A pierda la mayoría absoluta en las futuras elecciones autonómicas de 2026 que "nos está enseñando hoy la sociedad, proceso electoral tras proceso electoral, que no se puede prever qué es lo que va a hacer".
Esgrime entonces que "la fluctuación electoral en cada proceso es muy alta", que sustenta en "un nivel de desafección de la gente con respecto a la política, de indignación sobre los servicios públicos, en particular en Andalucía", para concluir entonces que "yo me tentaría la ropa si sintiese o creyese que voy a sacar un resultado determinado", en alusión al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
En una entrevista con Europa Press, Valero cree que "para nada se puede decir que el Partido Popular vaya a ganar las próximas elecciones", por cuanto cree que "el partido está abierto".
Cuestionado por el cambio de liderazgo en el PSOE de Andalucía, que en febrero pasó de tener a Juan Espadas como secretario general a María Jesús Montero, estima que "María Jesús Montero, en su entrada como candidata, fue capaz de cerrar una posible crisis del Partido Socialista en Andalucía y fue capaz de apretar las filas y de generar entusiasmo en sus bases militantes socialistas" y en ese momento plantea "si eso puede tener un impacto mayor", de manera que las capas de la cebolla se amplíen y lleguen a electores que no son fieles al Partido Socialista".
Advierte a la vicepresidenta y ministra de Hacienda que "hacia su izquierda lo va a tener difícil, porque está Por Andalucía", mientras que "hacia la derecha tiene que desmontar ese falso relato de la moderación de Moreno Bonilla, sobre el cual se come parte de los electores que podrían ser del Partido Socialista".
El recién reelegido en junio como líder de IU Andalucía precisa que ese relevo "no ha supuesto un cambio de relación" entre ambos partidos porque "somos dos fuerzas que, en el caso de Andalucía, estamos en la oposición", mientras que desde las expectativas electorales del Grupo Socialista considera que "ahí están las encuestas, que no soy yo para decir cuáles son válidas o no".
Sobre la hipótesis de un adelanto de las andaluzas asegura que "lo que quiero es que en Andalucía cambien las políticas y que Moreno Bonilla deje de escurrir el bulto ante la corrupción, ante el deterioro de los servicios públicos, ante su estrategia de seguidismo con Ayuso y con Feijóo".
Argumenta que "si el señor Moreno Bonilla quiere adelantar las elecciones, tendrá que justificarlo" al considerar que en ese supuesto "podría entenderse que hay un adelanto electoral por un mero interés partidista, porque a Feijóo le interesase adelantar elecciones en determinadas comunidades autónomas", convencido de que al presidente del Partido Popular "quiere que en Castilla y León, Extremadura y Andalucía entren en el juego de confrontación con el Gobierno de coalición".
Defiende que "estamos preparadas para cualquier escenario, para cualquier eventualidad" ante la premisa de que "a Moreno Bonilla, como ya hizo en la legislatura anterior, le gusta mucho especular", por cuanto este debate lo sitúa como "lanzar globos sondas en torno a posibles adelantos para que estemos durante mucho tiempo hablando de cosas que no tienen que ver con la vida cotidiana" y avisa de que "no queremos entrar en eso".
"Queremos hablar de la sanidad, de la educación, de la dependencia, de la vivienda, queremos hablar de un turismo que tiene que reconvertirse, queremos hablar de eso", continúa argumentando en ese sentido.
Valero sostiene que "si Moreno Bonilla pretende introducir globos sondas, como hizo la otra vez, para que de aquí a las elecciones, no estemos hablando de su gestión, nosotros no vamos a entrar en ese campo".
TRES RAZONES PARA UN MORENO INDEMNE ELECTORALMENTE
Cuando se le pregunta su explicación a la fuerza electoral del PP señala "tres razones", la primera de las cuales sería que "en Andalucía lamentablemente cada vez se habla menos de Andalucía", para seguidamente apuntar que "el Gobierno de Moreno Bonilla consigue, y esto es un éxito, que se hable mucho de lo que pasa fuera de Andalucía" y, de esa forma, "se desvía el foco de la atención de lo que aquí pasa bajo su Gobierno".
El también diputado de Sumar en el Congreso por la circunscripción de Málaga ahonda en este diagnóstico para entender en segundo lugar que su falta de desgaste obedece a que en "problemas de intensidad, como es la sanidad o como es la vivienda, haya desviado el foco de los causantes, no a quien tiene las competencias, que es él y su Gobierno" y que la población andaluza "cuando los afronta, no señala al Gobierno andaluz necesariamente en un primer momento", conclusión que seguidamente matiza para advertir que "vemos que hay movilizaciones que ya los están señalando".
"Y, en tercer lugar, creo que también es importante entender algo, y es la expectativa. Mientras no se construye una expectativa y no hay una esperanza de la gente de que puede haber un cambio, las encuestas sobrerepresentan al partido que en este momento está en el poder", remacha Valero su reflexión en este sentido sobre las razones del éxito electoral de Moreno y el Partido Popular.
"En el momento en que se genera una expectativa y una esperanza, esa sobrerepresentación cae, y ahora mismo estamos en ese momento, y es que hay que crear esa expectativa y esa esperanza de cambio en Andalucía", sigue considerando.
Con todo, cree que "la oposición está dando un ejemplo de crítica a las políticas antisociales de Moreno Bonilla" y defiende aquí que "Por Andalucía me parece que es la fuerza de la oposición más coherente en evidenciar la falta de transparencia, la corrupción del Partido Popular" y argumenta sobre su ejercicio de la oposición que "criticamos lo que hace Moreno Bonilla, pero no nos quedamos simplemente en la demagogia, en la crítica fácil".
Su retrato de Andalucía lo sitúa como "muy preocupante" por cuanto dibuja "un malestar ciudadano por el deterioro de los servicios públicos que está poniendo en solfa nuestros derechos sociales", donde incluye a la sanidad, a la educación, ya que "estamos viendo cómo se privatiza también la educación superior, la universitaria y ya lo han hecho, por supuesto, con la formación profesional".
Añade a este diagnóstico "una clara estrategia de confrontación contra el Gobierno de coalición", además de "una desnaturalización, vaciamiento del autogobierno", conclusión que reafirma proclamando que "el Gobierno andaluz está traicionando el espíritu del 4 de diciembre, cuando utiliza a su Gobierno para deteriorar los servicios públicos, a la vez que da privilegios fiscales a las grandes fortunas".