‘Montando Una Escena’ (Temple Acrílico, Óleo Y Ceras Pastel Sobre Lienzo) De Vito Ramírez - VITO RAMÍREZ
MÁLAGA 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
El espacio multidisciplinar y artístico Altallama en Málaga presenta su segunda exposición de la temporada, 'Intruso con Permiso', de la malagueña Vito Ramírez.
La muestra está comisariada por la gestora cultural y cofundadora del fanzine crítico y colectivo Málaga Paradise Lucía González, y en ella, Ramírez reúne seis obras pictóricas y seis piezas cerámicas que nacen de un proceso experimental donde la artista se enfrenta a la creación desde la incertidumbre, el juego y la ausencia de un resultado preconcebido.
"De manera voluntaria, Vito Ramírez deja entrar todos los pensamientos intrusivos e inconscientes-involuntarios que pasan de su cabeza a sus manos, convirtiéndolos así en una pieza artística y única donde el resultado final nunca es un final, pero sí es la plasmación del imaginario infinito y onírico de su psique", plantea González en relación al proceso de trabajo de la artista.
La espontaneidad se convierte en elemento "clave" con el que Vito Ramírez crea espacios y escenas aturdidas que sitúan al espectador ante una mirada confusa al no poder reconocer la realidad íntegra. Al respecto, la comisaria de la muestra ha incidido en que "se trata de una pintura llena de simbolismos, de perspectivas imposibles y de ausencias, que hace partícipe y alude a quien mira para poder completar el sentido de la obra, invitándonos así a participar del juego".
La exposición que se podrá visitar hasta el próximo 24 de mayo da continuidad a la línea de trabajo que el espacio propone, "apostando por prácticas artísticas que dialogan con la juventud y lo local desde una mirada crítica, actual y fresca, como ya hizo con la muestra 'Cómo destrozar un cuento para que la manzana viva', de Paula Lisbona".
MUESTRA
'Intruso con permiso' reúne una serie de pinturas y esculturas en cerámica esmaltada en las que el color, "intenso y vibrante", atraviesa toda la propuesta de Vito Ramírez. La muestra transforma el espacio en un territorio psicogeográfico abierto a la imaginación.
A través de estas obras, Ramírez invita a adentrarnos en universos que remiten a su propio mundo interior y del que el espectador pasa a formar parte en el mismo acto de mirar.
Las escenas pictóricas despliegan posturas imposibles y composiciones fragmentadas, ausencias que terminan por ser presencia, y que, aun siendo identificables, quiebran la lógica narrativa de la escena.
"Este desplazamiento recuerda a ciertos imaginarios oníricos del surrealismo, como el de los mundos de Leonora Carrington: lo cotidiano y lo fantástico coexisten, generando un espacio en el que la realidad inmediata y la imaginación se entrelazan para abrir la posibilidad de otras lecturas", relata Lucía González en el texto comisarial de la exposición.
La artista permite que elementos inesperados irrumpan en la obra sin responder necesariamente a una búsqueda cerrada ni a una finalidad predeterminada.
Mediante elementos figurativos y reconocibles, Ramírez introduce otros que escapan a una interpretación inmediata. En la serie escultórica, esta estrategia de desplazamiento del significado adquiere una dimensión particular.
Un conjunto de objetos asociados al imaginario armamentístico aparecen desprovistas de su función original. Al vaciar estos elementos de su finalidad utilitaria, la artista transforma su sentido y los reconfigura como formas abiertas a nuevas interpretaciones. El gesto consiste, en última instancia, en desactivar el significado inicial para activar otros posibles.
Vito Ramírez (2004) es estudiante de Bellas Artes en la Universidad de Málaga. Su práctica artística se centra en la pintura, poniendo el acento en el "cómo" frente al "qué", en un ejercicio constante de experimentación con la materialidad y las posibilidades del medio.
Su obra desafía los límites de la pintura mediante el uso de texturas, colores y ritmos visuales cambiantes, generando estados de confusión en el espectador al romper con la lógica de la representación tradicional.