Actualizado 04/05/2012 15:40 CET

Acusado de matar a tiros al exmarido de su mujer a finales de 2010 se enfrenta a 21 años de cárcel

Un jurado enjuiciará el caso a partir del próximo 28 de mayo en la Audiencia Provincial de Granada

GRANADA, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Un jurado popular enjuiciará a partir del próximo 28 de mayo y hasta el 1 de junio a José Manuel A.P., de 35 años, por presuntamente acabar con la vida del que había sido el marido de su mujer, al que supuestamente disparó en dos ocasiones con una escopeta de caza en un punto de encuentro familiar situado en el barrio granadino del Zaidín cuando la víctima iba a recoger a su hijo menor de edad, el pasado 10 de diciembre de 2010.

La Fiscalía de Granada pide para el procesado, sin antecedentes penales, un total de 21 años y medio de prisión por un delito de asesinato y otro de tenencia ilícita de armas, con la agravante del uso de disfraz, ya que usó unas gafas negras y una peluca para evitar ser reconocido cuando disparó, y solicita igualmente el pago de 105.676 euros a la que era la pareja sentimental del fallecido, 8.806 para el padre, y la misma cantidad para la madre en concepto de indemnizaciones.

Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press, la víctima llevaba separado legalmente de su mujer desde 2006, y tenía un régimen de visitas a su favor para poder encontrarse con el hijo de ambos. Sin embargo, la custodia del menor y el reconocimiento del derecho del padre habían generado "problemas graves" entre los dos excónyuges. De hecho, la exesposa se negaba a que su exmarido, de iniciales J.M.R., ejerciera su derecho, lo que llegó a enfrentar a éste último con el entonces esposo de la mujer, que incluso llegó a darle un puñetazo en la cara por este asunto y que acabó en un juicio que no llegó a celebrarse.

Esta situación, que "contrariaba" a la mujer, fue el "caldo de cultivo" para que el acusado, "que se había propuesto acabar con los sufrimientos de su esposa", anidara la idea de acabar con la vida de J.M.R. El "detonante", según el fiscal, fueron los incidentes que tuvieron lugar antes del fallecimiento, concretamente el día 26 de noviembre de 2010, en el mismo punto de encuentro familiar.

Hasta entonces lo habitual había sido que, cada vez que la madre iba al lugar con su hijo, el niño se negara a ver a su padre, por lo que la mujer decidía marcharse con él. Sin embargo, aquel día los psicólogos del punto de encuentro le recriminaron su "falta de implicación" en solucionar los problemas entre su hijo mayor y su padre, a lo que la mujer tuvo que permitir, por primera vez, que el hombre pudiera estar un rato con su hijo a solas.

Fue por ello por lo que el inculpado, según considera el fiscal, se dispuso a materializar el plan previamente urdido para privar al exmarido de su esposa de su vida y, como sabía dónde iba a estar, se dirigió sobre las 17,45 horas del viernes 10 de diciembre de 2010 al punto de encuentro familiar, entre la Avenida de Dílar y la de Cádiz, adonde iba a recoger a su hijo.

Para asegurarse su objetivo, ocultó su rostro con unas gruesas gafas negras y una peluca, para evitar ser identificado y lograr su impunidad. Iba provisto de una mochila en la que portaba una escopeta de caza con los cañones recortados y cargada con cartuchos empleados en la caza mayor, para la que carecía de licencia.

Cuando su víctima, que entonces tenía 43 años, estaba junto a la puerta de acceso del local del punto de encuentro, "de forma absolutamente inesperada y sorpresiva", se acercó por su espalda, sin que pudiera reaccionar ni defenderse, y le descerrajó a muy corta distancia un tiro en la cabeza, que provocó que J.M.R. cayera ya muerto al suelo, donde le volvió a disparar otro tiro más en la espalda.

Acto seguido, se marchó del lugar perdiéndose en las calles adyacentes, y fue detenido después de que fuera interrogado por la Policía y encontrados residuos de disparo en sus manos, rostro y cabello. Permanece en prisión provisional desde el pasado 5 de enero de 2011.