Imagen de archivo de un campo de cultivo de cereal. - EUROPA PRESS
SEVILLA 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
Agama Bajo Guadalquivir ha informado sobre el impacto que están teniendo las altas temperaturas en los cultivos destacando que "el cereal es uno de los más perjudicados por el momento agronómico en el que se encuentra". Así, Agama Bajo Guadalquivir ha calculado que las pérdidas en este cultivo estarían rondando el 30%, pero que "pueden ir a más dado la nueva ola de calor que se está originando con solo un par de días de alivio".
Según ha informado Agama Bajo Guadalquivir en una nota, la organización ha señalado que "las lluvias de finales del año pasado ya provocaron una bajada de la superficie de siembra por imposibilidad de acceso a las parcelas". Además, con posterioridad, las cuantiosas lluvias de los meses siguientes con el tren de borrascas, "provocaron en los cultivos situaciones de asfixia radicular, además de otros problemas", ha remarcado.
Asimismo, en relación al rendimiento, las lluvias provocaron que "el grano sea de peor calidad por el estrés térmico sufrido durante la maduración", ha añadido. De este modo, Agama ha expuesto que "está claro que el cereal es uno de los cultivos que más acusa el calor, pero habrá que ver qué impacto tiene para otros cultivos que deberían madurar más tarde".
En este sentido, la organización ha alertado de que empiezan a detectarse situaciones de "estrés hídrico y térmico" en las plantas, que está provocando "aborto floral, falta de cuajado y caída de frutos". Además, estos periodos de altas temperaturas mantenidas provocan "un adelanto de los cultivos, y una maduración prematura, viéndose recortada la fase de crecimiento vegetativo y que finalmente, se verá traducido en mermas productivas".
Al mismo tiempo, ha asegurado que "estos periodos de altas temperaturas tienen una incidencia directa en la aparición y proliferación de plagas que afectara necesariamente a la sanidad vegetal de los cultivos y a la necesidad de asumir mayores costes sobre los cultivos".
Además, han destacado la preocupación en torno a cultivos "muy localizados" como el tomate de industria, el algodón o el girasol, "impactando el calor de lleno en las fases de maduración". A ellos se suma el olivar, el viñedo o la almendra, "cuyos efectos se verán más a medio plazo".
Por último, Agama ha llamado la atención sobre la importancia de prevenir estas situaciones de calor extremo y ha insistido en que "el seguro agrario debe contemplar, tal y como la organización viene pidiendo desde hace tiempo, herramientas adicionales para abordar los daños excepcionales causados por fenómenos climáticos adversos y definirlos".