Agro.- Almazaras creen que los premios a varias de sus marcas muestran la superación de "reticencias" al picual

Actualizado 09/06/2009 14:15:12 CET

JAÉN, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Provincial de Almazaras de Jaén (APAJ) destacó hoy que los premios obtenidos por varias de sus marcas de aceite de oliva en los últimos meses pone de manifiesto la superación de las "trabas" y "reticencias" que tradicionalmente habían existido hacia la variedad picual, a la que pertenecen los caldos galardonados.

Así lo resaltó en rueda de prensa el presidente del colectivo, Manuel Alfonso Torres, que compareció junto a representantes de algunos de los aceites que han logrado diversos reconocimientos nacionales e internacionales, como son 'Melgarejo Cosecha Propia', de Aceites Campoliva; 'Cortijo La Torre', de Aceites San Antonio; 'Oro Bailén', de Galgón 99; 'Fuenroble', de Potosí 10, y Castillo de Canena.

"Es todo un orgullo y pone de manifiesto la labor intensa de estas sociedades en su apuesta por la calidad. Todos somos industriales y todos estamos con la variedad que de aquí para atrás había sido maldita, la picual", indicó. Un hecho que justificó en que se trata de la mayor en producción y en que sus características al paladar "pueden no ser agradables al principio", si bien remarcó que "una vez probado un buen picual es muy difícil que otro aceite de oliva pueda complacer".

El presidente de APAJ defendió el "ataque sin temor" de estas almazaras a los nichos de mercado de alto nivel y calidad, lo que constituye una forma de hacer que el aceite de oliva jiennense adquiera mayor valor añadido. En este sentido, recalcó el esfuerzo que se debe realizar para sacar adelante este producto y puso como ejemplo que las infraestructuras de las almazaras jiennenses soportan un volumen de molturación diario al que los aceites de esta calidad son totalmente contrarios.

"La cantidad destinada a estos aceites de alta calidad puede representar un uno o un dos por ciento de la producción total de la almazara", comentó Torres, quien explicó que los costes son tres o cuatro veces superiores a los de un aceite de oliva normal.

En la misma línea se pronunció el representante de Galgón 99, José Gálvez, quien añadió que una de las claves de estos productos es la recolección temprana de la aceituna, algo sobre lo que, a su juicio, la provincia de Jaén no está todavía concienciada y que, entre otras cosas, supone obtener el fruto directamente del árbol y disponer al cien por cien de la infraestructura de la almazara sólo para este tipo de aceite.

Por su parte, Blas Melgarejo, de Aceites Campoliva, incidió en la necesidad de adecuar la imagen y el diseño de los envases de los aceites de alta gama y orientarlo a los consumidores potenciales, de modo que se diferencie de otros productos "con los que comparten el nombre de aceite de oliva, pero a lo mejor no son tan buenos".