Publicado 31/03/2020 15:18:28 +02:00CET

Asociación de Prostitutas: "Nos preocupa el coronavirus igual, pero estamos encerradas y no podemos comer"

María José Barrera, integrante de Colectivo Prostitutas de Sevilla.
María José Barrera, integrante de Colectivo Prostitutas de Sevilla. - ARCHIVO

SEVILLA, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

En la disquisición sobre sectores esenciales y no esenciales para la actividad económica y productiva y su paralización por la declaración del estado de alerta tras la pandemia ocasionada por el coronavirus se cuela la prostitución. María José Barrera, miembro del Colectivo Prostitutas de Sevilla, ha asegurado que "nos preocupa el coronavirus igual, pero estamos encerradas y no podemos comer, no se puede romantizar con la barriguita vacía, esto no es hacer yoga" y ha explicado que las prostitutas que ejercen la actividad en clubs cuando acaben este periodo habrán acumulado "deudas de hospedaje de 1.500 euros".

"Que las mujeres que ejercemos la prostitución no tengamos comida es porque estamos clandestinas", ha afirmado María José Barrera, quien ha ahondado en su situación para explicar que no pueden acceder a los repartos de comida por no estar empadronadas. "Ni derecho a recoger comidas por falta de padrón", ha apuntado, para argumentar que ese requisito de empadronamiento es "como la garantía de la lavadora".

"Teníamos a un chorro de salvaoras y ahora no está ninguna de esas salvaoras", ha señalado María José Barrera con ironía, quien apunta contra las distintas administraciones que "dan licencias a los clubs mientras nuestras compañeras están dentro de ellos pagando hospedaje y alimentación".

Sobre la actitud del colectivo de protegerse frente al coronavirus María José Barrera ha advertido de que "si es inmigrante indocumentada con síntomas no irá al médico para que no puedan deportarla".

Esta integrante de la asociación Colectivo Prostitutas de Sevilla ha aludido a una iniciativa emprendida por las prostitutas en toda España, que les ha llevado a recaudar "12.000 euros por crowfunding" destinados al alojamiento y manutención de antiguas compañeras, mientras ha explicado las diferentes situaciones que se viven en los clubs de ejercicio de la prostitución, desde el dueño de un club en Chiclana de la Frontera (Cádiz) que ha comunicado a las prostitutas que "no pagarán ni comida ni hospedaje" hasta las que abonan 50 euros de hospedaje al día, de ahí que María José Barrera aluda a "una deuda acumulada cuando se vuelven a abrir los clubs". "Cuántos clientes tendrán que hacer para pagar la deuda", ha colegido María José Barrera.

Alude a los clubs, pero apela a los otros escenarios para el ejercicio de la prostitución: los pisos y la propia calle. "Trabajamos en los clubs porque no tenemos para alquilarnos nada", ha afirmado María José Barrera, quien ha esgrimido la situación que se vive en ese sentido en las calles de municipios andaluces como el caso de Málaga capital, donde describe que "multan a las compañeras desde 2013" y apunta un dato como que "529 mujeres pagaron una multa frente a 35 clientes" en 2019. "Nos multan por desacato a la autoridad", ha argumentado, "en el momento en que levantas la voz para protestar".

Tras clamar contra lo que describe como "la industria del rescate", un saco donde mete a diferentes ongs, convencida de que "ellos llenan el estómago a costa de nosotras", María José Barrera explica que "he trabajado toda mi vida en clubs y no quiero que mis compañeras ejerzan la prostitución como la he vivido yo", antes de ironizar con la denominación de "templo" para aludir a la vagina para proclamar que "el templo es el frigorífico de mi casa, en mi pobreza mando yo".

Tras describir la situación del sector en Sevilla capital, donde hace dos años llegaron a elaborar un hipotético censo de actividad, integrados por 135 casas en Sevilla y 9 clubs, ha expresado su deseo para que "después de esta situación se recapacite", mientras reprocha al Ayuntamiento de Sevilla "que se haya declarado abolicionista" frente a un Ayuntamiento de Barcelona al que considera más proclive a las demandas del colectivo.

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