Los dos temporeros intoxicados por humo en Albanchez de Mágina (Jaén) permanecen estables dentro de la gravedad

Hospital de Jaén
SAS
Publicado 19/12/2018 13:38:33CET

JAÉN, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los dos trabajadores inmigrantes temporeros intoxicados por inhalación de humo en una vivienda de Albanchez de Mágina (Jaén) permanecen en la UCI estables dentro de la gravedad, según han informado fuentes sanitarias a Europa Press.

Se trata de dos jóvenes de nacionalidad senegalesa que desde hace unos días habitaban una vivienda en Albanchez de Mágina, municipio jiennense de poco más de mil habitantes al que se habían desplazado para trabajar en la recogida de aceituna.

El trabajador más crítico se encuentra ingresado en el Hospital Neurotraumatológico, en Jaén. Aunque llegó en estado crítico al centro hospitalario, pudo ser estabilizado. El segundo de los trabajadores intoxicados está ingresado en la UCI del Hospital Médico-Quirúrgico de Jaén.

Los dos pacientes precisan ventilación mecánica para respirar y se está a la espera ver cómo evolucionan para poder retirársela y que empiecen a respirar por sí mismos.

Al parecer, el origen del humo que causó el suceso este martes fue un brasero con ascuas procedentes de la chimenea que los dos trabajadores introdujeron por la noche en la habitación en la que dormían con la puerta y la ventana cerrada.

El suceso registró sobre las 8,30 horas cuando el responsable de la finca en la que trabajaban los dos trabajadores acudió a la vivienda situada en el número 19 de la calle Molino para ver qué pasaba después de que los dos trabajadores no se hubieran presentado en el tajo.

No es el primer caso de trabajadores inmigrantes intoxicados por inhalación de humo durante la campaña de aceituna en Jaén. Hace dos años, en diciembre de 2016, tres hombres con edades comprendidas entre los 30 y 34 años fallecieron en un incendio originado en una cochera en El Mármol, pedanía de Rus (Jaén). Se trataba de inmigrantes de Senegal y Malí llegados a esta localidad para recoger la aceituna. El suceso tuvo lugar en una cochera de la calle Cárcel, que al parecer estaba habilitada como vivienda para los temporeros.