Archivo - Llegada de Juana Rivas con su hijo menor al punto de encuentro familiar el 22 de julio de 2025, en Granada. - Antonio L Juárez - Europa Press - Archivo
GRANADA 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
El hijo menor de Juana Rivas será escuchado este jueves en un nuevo procedimiento judicial en Italia diferente a la causa por la que se está juzgando estos días a su padre, el italiano Francesco Arcuri, por presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos, según han confirmado a Europa Press fuentes del caso.
Esta nueva declaración surge de una denuncia interpuesta hace unos meses por el equipo jurídico de Juana Rivas en la que acusan a Arcuri de impedir la comunicación del menor con su madre y su hermano mayor desde el 25 de julio del año pasado.
Esta fue la fecha en la que el niño regresó a Italia con su padre tras un intenso cruce de acciones judiciales entre las partes, después de que la madre incumpliera el plazo de vuelta fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de Navidad con ella en España.
Desde esta parte lamentan que el menor permanezca "incomunicado" desde entonces al no poder contactar con nadie de la familia y reclaman que esta nueva comparecencia del pequeño, que reside con su padre en el país alpino, vaya acompañada de alguna medida de protección para que pueda expresarse sin "miedo".
El juicio contra Francesco Arcuri por presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos continuó el pasado 26 de marzo con una nueva sesión en el Tribunal Penal de Cagliari en la que declararon en calidad de testigos dos psicólogas y una enfermera propuestas por la Fiscalía.
Una de estas psicólogas manifestó que el hijo menor, Daniel, le trasladó testimonios contradictorios y se retractó en un momento dado de las acusaciones que hizo contra su progenitor de malos tratos.
No obstante, la profesional matizó que no cuenta con elementos que le permitan determinar qué era verdad o mentira de lo que le contó el menor en aquella época, matizando que hay detalles que ya no recuerda, según detallaron a Europa Press fuentes del caso.
Otra de las psicólogas fue la que atendió al hijo mayor, Gabriel, por indicación del juzgado durante el tiempo que estuvo allí y que ha dado "total credibilidad" a los episodios narrados por el joven respecto a maltratos físicos y psicológicos presuntamente sufridos a manos de su progenitor.
El tercer testigo fue una enfermera que fue supuestamente amenazada por Arcuri en un ingreso hospitalario de los niños en Cagliari y que tuvo que llamar a los guardas de seguridad para que interviniera ante la "agresividad" que supuestamente mostró el italiano.
La ronda de testigos propuestos por la Fiscalía comenzó el pasado 26 de febrero con las declaraciones de Juana Rivas y su hijo mayor de edad, que ya reside en España.
"CREES QUE TU VIDA PUEDE ACABAR AHÍ"
Según consta en su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, el joven Gabriel relató distintos momentos en los que su padre presuntamente le golpeó la cabeza "contra un bordillo o una escalera" o "contra un mueble detrás de la cama".
También habla de amenazas o de supuestos agarrones por el cuello: "Situaciones en las que, al ser una persona pequeña y vulnerable, crees que tu vida puede acabar ahí", expuso ante el tribunal.
También relató situaciones similares contra su hermano pequeño, momentos, según dijo, en que le cogía por una pierna "o lo arrastraba por las escaleras y todos los peldaños le golpeaban en la espalda y en la cabeza y Daniel se quedaba llorando, sin poder hacer nada, llorando en el suelo".
CAUSA EN ESPAÑA
En España, el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada mantiene abierta una causa contra Juana Rivas por presunta sustracción de menores, tras la denuncia presentada por su expareja después de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado tras las vacaciones de Navidad de 2025.
Juana Rivas declaró por este asunto el pasado 30 de octubre sin que hasta el momento el juzgado haya resuelto la petición de archivo por parte de sus abogados.
La madre de Maracena ya fue condenada por sustracción de menores a raíz de que en 2016 sacara a sus dos hijos de Italia sin consentimiento del padre alegando que huía de una situación de maltrato. Más tarde, en verano de 2017, permaneció un mes en paradero desconocido con los niños.
El Tribunal Supremo rebajó de cinco a dos años y medio de prisión la pena que le fue impuesta y el Gobierno le concedió el indulto parcial en 2021, a condición de que no cometiera el mismo delito en el plazo de cuatro años.