La Junta destaca el "clamor en las calles" contra la sentencia de 'La Manada' y pide cambios normativos

Actualizado 27/04/2018 11:52:21 CET
Manifestación contra la sentencia de 'La Manada' en Sevilla
EUROPA PRESS

ATARFE (GRANADA), 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

La consejera andaluza de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha destacado el "clamor" que se produjo el jueves en las calles de numerosas ciudades contra la sentencia que ha condenado a nueve años de prisión a los miembros de 'La Manada' por delitos abuso sexual y no de agresión sexual y ha pedido cambios normativos para que no vuelvan a ocurrir situaciones como ésta.

A preguntas de los periodistas en Atarfe (Granada), la titular andaluza de Igualdad ha opinado que con las normas que hay actualmente, y a tenor de la descripción "tan tremenda" que se hace de los hechos en la resolución, "ya se puede llegar a una sentencia diferente", que se ajuste a la realidad del delito y con una pena "más contundente" de la que ha dictado la Audiencia Provincial de Navarra.

Junto a ello, ha incidido en que la Convención de Estambul --"que España está comprometida a cumplir"-- describe "claramente qué es la violencia sexual y dice que debe ser considerada como violencia de género", por lo que ha llamado a "modificar" con "celeridad" las leyes españolas para adaptarlas a estos preceptos y evitar que "nos podamos encontrar" en circunstancias similares.

Preguntada sobre el voto particular de uno de los magistrados que componen la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra que pidió la absolución de los cinco acusados, ha opinado que "es terrible", de contenido "absolutamente machista" y donde más se ve "esa justicia patriarcal".

La consejera ha hecho hincapié en que "miles de personas de Andalucía y de este país" salieran el jueves a la calle de forma "espontánea" a decir "basta ya", "que estaban al lado de la víctima de La Manada, víctima de una terrible agresión", y que no comparten "una sentencia que entendían que no reconoce la gravedad del delito".

Ha defendido que "si se describe una situación de violencia, la condena tiene que ser de agresión" y "si hay algún elemento desde el punto de vista jurídico que permite que esto no sea así, habrá que hacer los cambios necesarios".