Autoridades y responsables técnicos del proyecto en una reciente visita al Mercado de Santiago. - AYUNTAMIENTO DE LINARES
LINARES (JAÉN), 7 (EUROPA PRESS)
La primera fase de las obras en el Mercado de Santiago, de Linares (Jaén), ya está en marcha con el objetivo de rehabilitar este edificio, que sufrió un derrumbe parcial en marzo de 2018 como consecuencia de un fuerte temporal que obligó a su desalojo y reubicación de los comerciantes.
La actuación permitirá la consolidación de la estructura y el cerramiento total del inmueble, dejándolo como un espacio diáfano, como una plaza pública cubierta que pasará a tener un uso cultural y expositivo.
"Este proyecto consiste en dos fases y estamos en la primera, que tiene un presupuesto de algo más de tres millones de euros y un plazo de ejecución de 26 meses", ha explicado la alcaldesa, Auxi del Olmo, en una reciente visita a las obras en "uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad".
Consiste en la consolidación de la envolvente para poder ir retirando todo el andamiaje y dejar un patio diáfano y cubierto para uso y disfrute de la ciudadanía, de manera que el mercado se dinamice desde el punto de vista cultural, social y turístico.
"Se trata de volver a recuperar el pasado, nuestros recuerdos, pero también el presente y por supuesto el futuro, para darle contenido cuando se ejecute la segunda fase, que contempla una construcción con zona de auditorio y sala de exposiciones", ha destacado.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Antonio Garrido de Toro, ha detallado que se va "a recuperar este lugar manteniendo la imagen de lo que hay ahora mismo y combinándolo con una arquitectura moderna, mezclando los dos ambientes, lo antiguo y lo moderno".
"La separación de ambas zonas se va a realizar con unos hilos de plomo, con dos finalidades. Por un lado, recuperar ese pasado nuestro industrial relacionado con las minas y, por otro, que sirva como junta de dilatación para que haya esa unión entre lo antiguo y lo nuevo", ha comentado.
Ha añadido que, a raíz de la consolidación de los elementos existentes, "se va a empezar a construir el edificio nuevo". Será "diáfano, como una plaza pública cubierta, y dentro se hará una segunda fase con ese auditorio y esa sala de exposiciones". Además, el sótano se va a usar también como sala permanente de exposiciones.
"Ha sido un largo proceso, la licitación del proyecto comenzó en 2023 en cuanto llegamos al equipo de gobierno, y se ha pasado por diferentes etapas hasta el inicio de las obras, algo que los linarenses estaban deseando ver", ha apuntado el edil.
Por su parte, Pablo Millán, arquitecto de Estudios Santzo, redactores del proyecto, ha dado detalles de esta intervención. La primera fase supone la estructura de apeo, la estabilización estructural de toda la envolvente, la cubrición y el adecentamiento de todo el espacio interior para que luego, en una segunda fase, se entre ya con el programa concreto.
De este modo, estos 26 meses van a permitir retirar toda la estructura y andamiaje de apeo y restaurar lo que ha llegado hasta ahora, utiliza la técnica para consolidar la estructura patrimonial. Ya en una segunda fase, en el interior de la plaza pública se construirá un espacio climatizado que albergará un pabellón de exposiciones, conferencias y auditorio, a modo de pieza ligera.
EDIFICIO DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX
El Mercado de Abastos de Santiago es un edificio de estilo historicista con influencia mudéjar. Fue diseñado y construido por el arquitecto municipal Francisco de Paula Casado y Gómez, entre 1903 y 1906, "dotándose a la ciudad de una infraestructura adecuada al vitalismo social de la época", según recoge la memoria justificativa del proyecto, consultada por Europa Press.
El inmueble ha estado en uso y funcionamiento ininterrumpidamente y fue objeto de rehabilitación integral, entre los años 1991 y 1992, realizada por la Junta de Andalucía. La tarde del 11 de marzo de 2018, sobre las 15,30 horas, y en pleno temporal de fuertes lluvias y viento, se produjo el derrumbamiento integro de la cubierta sobre la planta del mercado, con empuje y derrumbe del muro lateral hacia la calle Velázquez.
Por ello, "y dado el gran valor arquitectónico, histórico, y emblemático del edificio para la historia de Linares", tras los trabajos de limpieza y desescombro, se estabilizaron los muros que quedaron en pie para, posteriormente, proceder a su rehabilitación, ya iniciada.